Como ya he dicho en varias ocasiones, a día de hoy, como todo en la sociedad, las redes sociales juegan un papel muy importante en el día a día de todo: en las noticias, en el tiempo, en los equipos de fútbol, en las hermandades y las cofradías, en las bandas, incluso en la propia Iglesia. Y es que, nuestra actualidad nos pide saber vendernos al público. ¿Qué hermandad, qué banda, qué, incluso, parroquia no tiene ya alguna red social?
Años atrás, las redes sociales que existían eran los certámenes, los ensayos, los diferentes actos… y es que a día de hoy, para muchos, eso es lo de menos. Además, en esta era digital, se han hecho hasta procesiones digitales, ¿recordáis? Si indagamos en las redes sociales, vemos que hay muchas corporaciones, las cuales las manejan estupendamente, con un tratamiento exquisito y casualmente son las que más difusión tienen.
Actualmente, está más que comprobado que esto es algo indispensable para no quedarse atrás en el tiempo, pero, ¿todo vale?
Podemos ver redes sociales las cuales presentan faltas de ortografía, malas presentaciones de contenido, donde todo parece valer. Y es que, muchas corporaciones parecen no invertir lo suficiente en ello. Por lo cual, la pregunta que lanzo es: ¿aquello de renovarse o morir, es cierto en la actualidad?





