Restan apenas dos semanas para que la hermandad de Expiración afronte el comienzo de un año extremadamante especial, en el que confluyen dos efemérides de dos hitos esenciales en lo devenir histórico, el centenario de su refundación y el XXV aniversario de la coronación de Nuestra Señora del Rosario. Una corporación que forma parte esencial de la Córdoba Cofrade contemporánea, por haber sido pionera en múltiples ocasiones, como en la creación de aquella primera cuadrilla de hermanos costaleros que tuvo la ciudad de San Rafael, de la mano del legendario Rafael Muñoz. Hoy aquella cuadrilla, que fue el germen de lo que supuso una auténtica revolución, responde al mando de uno de los capataces cuya trayectoria le sitúan como uno de los referentes del horizonte inmediato del mundo del martillo en Córdoba, Ángel Carrero, un capataz con mayúsculas, que hace tiempo que dejó de ser una promesa para convertirse en una rotunda realidad y cuyo prometedor futuro aventuran otorgarle un porvenir cargado de éxitos.
Hermano de la Caridad, Expiración y Paz y Esperanza, ha demostrado su valía como costalero de la Esperanza, el primer paso en cuyas trabajaderas aprendió a llevar el costal, de la Virgen de la Palma, de María Santísima de Gracia Amparo, del Señor de la Caridad, de Humildad y Paciencia, del Santísimo Cristo de la Expiración y del Señor Resucitado. Comenzó a llevar el terno negro como segundo capataz del Señor de la Caridad, su cofradía de cuna, y más tarde como contraguía de María Santísima de Gracia Amparo y segundo de la Entrada Triunfal, para dar el paso a máximo responsable del paso de misterio del Cristo de la Expiración y desde hace unas semanas como máximo responsable de la cuadrilla del Traslado al Sepulcro. Un hombre cabal, sensato y sincero, que tiene las ideas muy claras y los conceptos, la responsabilidad y el compromiso perfectamente interiorizados, que tiene ante sí importantes retos en este año que está a punto de comenzar y que ha querido atender a Gente de Paz para materializar sus interesantes impresiones. No pierdan detalle.

– ¿Cómo valora la evolución experimentada por la cuadrilla de Expiración desde que usted se hizo cargo de ella?
Muy positiva, tanto desde el punto de vista técnico como humano, y más aún teniendo en cuenta la juventud de la cuadrilla. En la primera toma de contacto con la hermandad, hicimos un sondeo para ver con qué gente contábamos de años anteriores y observamos que prácticamente no había una base sobre la que trabajar, por lo que tuvimos que partir de cero. Supuso un reto y oportunidad. Un reto puesto que debíamos reunir la suficiente cantidad de gente para afrontar con garantías la Estación de Penitencia y una oportunidad porque teníamos la posibilidad de iniciar una cuadrilla sin vicios adquiridos. Gracias a Dios, desde hace dos años tenemos lista de espera, coincidiendo con un incremento importante de costaleros que quieren formar parte de la cuadrilla y unos cimientos técnicos más sólidos. Tenemos muy claro el proyecto que queremos construir y gracias a la confianza de la hermandad, estamos dando los pasos apropiados.
«Caer en la autocomplacencia es algo muy peligroso»
– ¿En qué piensa que se puede perfeccionar o profundizar?
Caer en la autocomplacencia es algo muy peligroso en un trabajo y a nosotros nos queda mucho trabajo por hacer, tanto desde el aspecto técnico como humano. Es necesario tener espíritu crítico, evaluar el trabajo de cada año para ver en qué aspectos se puede mejorar y establecerlos como reto para el siguiente. Una cuadrilla sobre la que recorra la idea de que lo tiene todo hecho es una cuadrilla a la que no se le está extrayendo todo su potencial. Depurar la técnica, hacer un grupo humano y sólido y convertirlos en costaleros de hermandad son nuestros grandes retos.
– ¿Qué piensa cuando lee o escucha que Ángel Carrero es uno de los capataces de Córdoba con un futuro más brillante?
Me gusta más leer que las cuadrillas de las hermandades que mando tienen un futuro brillante. Leí una vez que el éxito o el fracaso son dos impostores que deben ser tratados con indiferencia. Además, me resulta injusto porque detrás hay un grupo humano amplísimo (auxiliares, costaleros y junta de gobierno) que tienen igual o más merito que yo. La clave está en rodearte de los mejores.
– Yo escucho rezar a su cuadrilla. ¿La formación del costalero debe ser más integral o solamente se trata de una cuestión de preparación técnica y física?
La formación del costalero debe ser integral, ya que tiene que tener buenas aptitudes físicas para soportar los kilos de un paso y por supuesto, una creencia cristiana para desarrollar su trabajo en plenitud. Hablo de creencia y no devoción porque un costalero puede desarrollar un trabajo óptimo bajo el paso sin tener devoción por una imagen.
«La clave está en rodearte de los mejores»
– ¿Por qué la figura del capataz es tan mediática?
En general, creo que la Semana Santa es muy mediática y gracias a la revolución de las Redes Sociales va en aumento. El trabajo de los capataces es muy visible, está muy expuesto a la vista de todo el mundo, tanto por la responsabilidad que tienen al sacar un paso a la calle, como por la cantidad de personas que movilizan. Todo ello sumado a que representan un número muy reducido dentro de nuestra Semana Santa.
– ¿Qué opina de la relevancia que ha adquirido en las últimas décadas la figura del costalero?
En mi opinión, la relevancia de las dos últimas décadas ha venido producida como reacción a un período previo en el que sufrimos una crisis de costaleros muy fuerte. Las cuadrillas tenían que hacer auténticos encaje de bolillos para afrontar sus respectivas Estaciones de Penitencia. Ante esta nueva situación, ahora hay cierta corriente que trata de menospreciar la figura del costalero y así estamos en una eterna pelea cíclica que no favorece a nadie. Costaleros, nazarenos y capataces tienen que estar a la misma altura y tener el mismo protagonismo: Ninguno.
«No me gustan las personas obligadas, sino convencidas. Un costalero se hará hermano si está a gusto y empieza a tener un recorrido dentro de la hermandad.«
– ¿Y de la obligatoriedad de que el costalero sean hermanos?
No me gustan las personas obligadas, sino convencidas. Para un grupo de personas, tal y como es una cuadrilla, es mucho mejor estar convencidos de un proyecto y ser conscientes de la necesidad de ayudar a sustentarlo de manera voluntaria, a obligar a hacerse hermano. Un costalero se hará hermano si está a gusto y empieza a tener un recorrido dentro de la hermandad. Es algo que termina cayendo por su propio peso ya que la devolución o el cariño a una imagen es algo que se puede terminar adquiriendo con el paso del tiempo.
– ¿Se puede ser un buen costalero sin el componente devocional?
Por supuesto. La devoción por sí misma no aguanta los kilos, pero sin embargo la fuerza física sí que los soporta. Sin lugar a dudas es un elemento adicional muy importante, pero el trabajo que se desarrolla bajo un paso es, sobre todo, físico. No obstante, me gusta distinguir entre creencia y devoción. Para mí, una línea roja innegociable es que el costalero sea creyente y sienta lo que lleva sobre su cuello, con independencia de la advocación que sea.
«Una línea roja innegociable es que el costalero sea creyente»
– La nueva Semana Santa y las nuevas distancias que conlleva, ¿obliga a replantearse la figura del costalero que saca tantos pasos?
No, el costalero que sigue sacando muchos pasos no lo va a dejar de hacer por los nuevos recorridos, tal vez por otras razones, pero no por el recorrido. El año pasado, capataces y costaleros teníamos mucho miedo a los nuevos recorridos y se ha comprobado que sólo había una parte de los mismos muy dura, que era el interior de la Santa Iglesia Catedral. Lo que sí es una realidad es que los pasos están cambiando su forma de andar, haciéndose más eficiente y las cofradías están replanteándose parte de sus recorridos. Las cuadrillas con cambios los han reducido a zonas puntuales y es normal ver a grandes misterios andando de largo durante buena parte del recorrido. Además, en Córdoba hemos estado acostumbrados a tiempos de paso muy amplio y eso tiene que ir reduciéndose.
– Háblenos del proyecto del Traslado al Sepulcro ¿Qué objetivos se marca?
Nuestro objetivo prioritario es trabajar sobre las cuadrillas que reunimos para la salida extraordinaria de la Virgen de la Salud y Traspaso en el mes de Noviembre con motivo de su décimo aniversario e ir puliendo la forma de andar. Supone un reto importante puesto que era la primera vez que salía a costal y no teníamos una base sobre la que trabajar. Gracias a Dios la convocatoria tuvo muy buena aceptación y el proyecto marcha por buen camino.
Cuando me enseñaron todos los proyectos que tienen entre planificados no dudé en formar parte de él. Creo que las cosas se están haciendo con criterio, estableciendo prioridades y asentando cada paso que se da. Actualmente, cuenta con una nómina de hermanos muy aceptable para el poco recorrido que tienen y una idea muy clara de lo que quieren hacer.
«Los pasos están cambiando su forma de andar, haciéndose más eficiente. Las cuadrillas con cambios los han reducido a zonas puntuales y es normal ver a grandes misterios andando de largo durante buena parte del recorrido»
– ¿Cómo afronta el capataz de Expiración un año tan importante como 2018?
Lo afronto con mucha ilusión porque tenemos el privilegio de vivir en un mismo año el Centenario de la reorganización de la hermandad y el XXV aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rosario. El día 14 de diciembre se presentó todo el programa de actos y estoy seguro de que serán del agrado de todos los hermanos y cofrades en general. Además, un año tan importante como éste es una buena oportunidad para hacer más Hermandad, unirnos más entre nosotros. Respecto a la cuadrilla, nos ha obligado a adelantar el calendario habitual de ensayos y estamos mezclando los polvorones con los costales, aunque creo que a la cuadrilla no le importa mucho.
«El 4 de febrero lo que vamos a realizar es un Traslado, no una salida extraordinaria. Aunque puede ser que haya alguna que otra sorpresa…»
– ¿Se imagina al paso de misterio con música para la salida extraordinaria?
Ya vivimos algo parecido en el Vía Crucis Magno, ya que el paso de Expiración iba acompañado con una banda de música y la conjunción nos encantó. Pero esta vez, la ocasión es distinta puesto que el próximo día 4 de febrero lo que vamos a realizar es un Traslado de Nuestras imágenes a la Santa Iglesia Catedral en su paso, no una salida extraordinaria y ese es el cariz que le queremos dar. Aunque puede ser que haya alguna que otra sorpresa…





