Así es la Esperanza de Madrid, la nueva joya de Antonio Labrador, presentada en la Capilla de los Marineros

Este sábado, 8 de septiembre, los sueños de cientos de madrileños se han vuelto a trufarse con el inconfundible aroma de Triana, cuajado de incienso y esencia de cofradía, en virtud de la gubia del imaginero sevillano Antonio Labrador, quien dejara su impronta en Córdoba con la magnífica imagen de María Santísima de la Victoria de la iglesia de Santa Beatriz de Silva y goza de unas irrenunciables raíces en el arrabal trianero, que se materializa cada Madrugá, cirio en mano, alumbrando, cirio en mano, el caminar del Rey de la calle Pureza camino de la Santa Iglesia Catedral.

Todo ello en virtud de la presentación de Nuestra Señora de la Esperanza, una imagen devocional, nacida de su indiscutible y contrastada creatividad, que tendrá por destino el corazón de Madrid, que se ha desarrollado en el mejor de los sitios posibles, la Capilla de los Marineros, en Triana, tal y como ocurrió con el primero de los titulares de la corporación madrileña, el Santísimo Cristo de las Tres Caídas, obra igualmente de Labrador.

Al igual que ocurriese con el Nazareno, la Virgen permanece expuesta durante todo el día el templo de la calle Pureza, en una jornada que vuelve a convertirse en una cita histórica para la Hermandad de la capital del reino, que ha querido que la presentación coincida con el Año Jubilar que está celebrando la Hermandad de la Esperanza de Triana y la víspera del primer aniversario de la presentación del Santísimo Cristo de las Tres Caídas lo que añade un componente de emotividad que añade aún mayor singularidad a un acontecimiento irrepetible.