Cuando la Esperanza de Triana fue la Virgen del Patrocinio

Hay historias que si se cuenta no se creen en nuestros días. Historias tan sorprendentes que unidas a unas condiciones sociales y económicas en un determinado contexto histórico diferente al nuestro, despierta una lógica incredulidad. Si decimos que Nuestra Señora de la Esperanza de Triana hizo las veces de Nuestra Señora del Patrocinio tras estar olvidada en unas dependencias parroquiales, no sólo no nos creerían, sino que nos tacharían de locos. Pero desde luego, los documentos históricos nos afirman que estamos ante una historia real.

En el siglo XIX, la Hermandad de la Esperanza de Triana sufrió los efectos de la revolución gloriosa con la incautación de su capilla, viéndose obligada a trasladarse a la parroquia de San Jacinto. Este hecho sumió a la corporación en un periodo de decaimiento del que salió en 1889 cuando volvió a realizar su salida penitencial tras treinta y dos años sin hacerlo. En San Jacinto vivió postrada en el olvido según las investigaciones de Soledad Jiménez Barreras y José Gámez Martín. En su trabajo encontraron base documental en el Archivo Arzobispal que amplía con datos este insólito hecho.

Los documentos cuentan que existió un trueque de imágenes entre la Virgen del Patrocinio por la de la Esperanza de Triana. La actual corporación de la calle Pureza se encontraba disuelta y la Virgen de la Esperanza de Triana guardada en las dependencias de la iglesia de San Jacinto. Fue entonces, cuando Carlos Astolfi, Mayordomo del Cachorro, recogió a la imagen para que saliera en la Semana Santa de 1878 como Virgen del Patrocinio.

Astolfi mantenía una estrecha amistad con don Eusebio Ortega y Maestre, sacerdote de San Jacinto. Este lazo permitió al Mayordomo solicitar la imagen de la Virgen de la Esperanza para vestirla para que recibiera culto cuando reabrieran la parroquia de San Jacinto que por entonces se encontraba en obras. Tras aceptar el sacerdote la proposición, la imagen fue llevada al domicilio de Astolfi donde coincidió la talla de la Virgen del Patrocinio. Aprovechando este encuentro, el Mayordomo pidió al escultor Ángel López su opinión sobre cuál de las dos dolorosas ostentaba más calidad artística.

El escultor confirmó que la Dolorosa de las Tres Caídas presentaba más calidad frente a la del Cachorro. La decisión de Ángel López propició a que Astolfi guardara la talla de la Virgen del Patrocinio y llevara a la Esperanza de Triana a presidir cultos y salidas procesionales junto al Cristo de la Expiración.

Según la documentación podemos entender que Nuestra Señora de la Esperanza de Triana salió como Virgen del Patrocinio hasta 1889, fecha de la primera salida de la reorganizada Hermandad de las Tres Caídas. Nadie se ocupó de denunciar la suplantación de la imagen hasta ese momento, cuando un grupo de hermanos decidieron reorganizar la actual cofradía de la calle Pureza.