El Cristo de la Expiración y la Virgen del Silencio ya están entronizados en su paso

La hermandad de la Expiración descuenta las jornadas con la mirada puesta en el próximo 4 de febrero, fecha en la que tendrá lugar el traslado – la hermandad ha huido de la denominación salida extraordinaria – del paso de misterio del Santísimo Cristo de la Expiración y la Virgen del Silencio para presidir una Función Extraordinaria en la Santa Iglesia Catedral. Una ceremonia litúrgica propiciada en conmemoración del centenario de la refundación de la corporación de San Pablo, efemérides que la hermandad celebra en 2018 y que incluye la concesión de un Año Jubilar que comenzará un día antes.

Con tal motivo y adelantando de manera metafórica la Cuaresma en el corazón mismo de la ciudad de San Rafael, ambos titulares de la Corporación claretiana se encuentran ya entronizados en su paso, arrojando una escena singular, en la medida en que junto a su altar itinerante no se halla el impresionante paso de palio de Nuestra Señora del Rosario, en lo que viene a ser una de las imágenes arquetípicas de una ciudad que huele a incienso y respira cofradías por sus cuatro costados.

Tal y como precisamos con anterioridad, ambos titulares serán trasladados la misma mañana del día 4 en virtud de un itinerario coincidente con el que la hermandad eligió con vistas al Viernes Santo de 2017. Como precisamos que el paso iría acompañado de un grupo coral. Un itinerario de ida altamente significativo, en la medida en que para por las puertas de San Francisco, que fuese hogar de la cofradía hasta su traslado a su actual sede canónica de la Real Iglesia de San Pablo. Con tal motivo la hermandad ha previsto un acto conmemorativo, tal y como han confirmado a Gente de Paz fuentes de la hermandad.

La hora prevista de salida se ha fijado en las 9 de la mañana y el traslado se realizará a la mayor brevedad posible, teniendo previsto llegar a la Catedral a las 11:30. A su regreso, el cortejo se adentrará en la Judería subiendo por la calle Deanes y Conde y Luque, para buscar por la calle Santa Victoria, la plaza de la Compañía. Desde ahí buscará la calle Alfonso XIII hasta regresar a su templo. Un itinerario que permitirá recuperar la imagen del crucificado de San Pablo por las angostas calles de la Judería, a las que la cofradía tuvo que renunciar para adecuar su recorrido al del resto de cofradías que conforman el Viernes Santo.