El Hermano Mayor de Pasión califica de «injustas y falsas» algunas manifestaciones sobre la hermandad realizadas en redes sociales

Ha sido una carta incluida  en la hoja informativa del mes de septiembre, el método elegido por el hermano mayor de la Hermandad de Pasión, José Luis Cabello, para abordar la actualidad de la Corporación que preside. Una hoja informativa en la goza de especial protagonismo la próxima gran fiesta religiosa que tiene por delante la hermandad, la celebración de las fiestas de su dolorosa, la Virgen de la Merced. Una cercanía que ha servido para que Cabello ponga todo el énfasis en el «carisma mercedario de redimir a los cautivos que sigue estando vigente en la Hermandad como siempre».

En este sentido, el hermano mayor recuerda las palabras del Papa Francisco en las que expone la existencia de «muchas periferias» expresión que el máximo mandatario de la Corporación del Salvador asimila a «muchas formas de cautiverio: pobreza, desamparo, abandono, desamparo, soledad maltrato…», cuestiones todas ellas ante las que «como cristianos tenemos la obligación ineludible de contribuir a liberar a nuestros semejantes de todas esas cadenas» más aún cuando «el significado del título Merced es ante todo Misericordia». En este sentido cabello pone en valor una de las labores esenciales que desarrolla la hermandad que dirige materializada a través de la Fundación que tiene como objetivo «la práctica real de las obras de misericordia, tanto espirituales como corporales, donde lo que prima es la caridad cristiana, en el sentido de darnos por entero, más que la simple solidaridad social de dar algo a los demás». Una interesante reflexión y toda una declaración de intenciones.

El hermano mayor aprovecha su misiva para, en base a condición de asociación pública de fieles que tiene toda hermandad, recordar a sus hermanos la obligación de «fomentar una vida más perfecta, promover el culto público y la doctrina cristiana y realizar actividades de apostolado para la evangelización y el ejercicio de obras de caridad» al tiempo que añade que «la fundamental obligación de los hermanos de Pasión es asimilar las características propias de la espiritualidad de nuestra Archicofradía, como fomentar la convivencia y frecuentar con asiduidad nuestra sede, estrechando así los vínculos fraternales entre nosotros y también buscar en la hermandad una profunda y sana realización de vida cristiana, participando activamente en los actos de culto y en los de formación espiritual, y por supuesto, cooperar activamente en los trabajos de ayuda a los demás», subrayando que «si Merced es ante todo Misericordia, como expresión real de la caridad y la caridad la materialización del amor y la entrega a los demás, todo hermano de Pasión debe dar testimonio vivo y directo de su carisma mercedario. Es por eso que debe potenciar las relaciones de afecto y respeto mutuo, valorando y resaltando siempre lo que de bueno tienen los demás; lo contrario es –además de poco cristiano- un ataque directo a nuestra esencia mercedaria«.

En relación al cabildo general de cuentas, celebrado en mayo, que aprobó las cuentas 2016/2017, la subida de cuotas, el presupuesto y la aportación a la Fundación para el ejercicio 2017/2018, Cabello afirma que «siendo muy importante y generosa la contribución de nuestra Archicofradía, hay que subrayar no obstante que, el importe total de los servicios prestados por la Fundación, quintuplican lo percibido de la Hermandad; de ahí que sea tan imprescindible contar con socios fijos y donantes ocasionales. No lo olvidemos, por favor. Necesitamos de la ayuda de todos» subrayando además que «en ese cabildo general, todos los hermanos que quisieron exponer algún tema pudieron hacerlo sin limitación de ninguna clase. Eso sí, algunas de las cuestiones que plantearon no pudieron ser debatidas. Y no porque no fueran del agrado del Hermano Mayor, como textualmente ha dicho un hermano –según su particular opinión- en las redes sociales, sino porque como especifica la Regla 45 “Los cabildos generales… tratarán los asuntos recogidos en el orden del día, sin que puedan tratarse otros que no figuren en él”. Y lo primero que debemos hacer todos es respetar las Reglas y velar porque se cumplan«. 

El hermano mayor ha querido profundizar es esta cuestión enfatizando que «ni podemos ni debemos olvidar que los comentarios en redes sociales son públicos, se leen por muchísimas personas y, algunos de ellos, causan dolor en el seno de la hermandad; expresar opiniones en cualquier foro donde se mencione a nuestra Archicofradía, debe hacerse con la corrección y la caridad cristiana que debe presuponerse a un hermano de Pasión. Leer, por ejemplo, que subir las cuotas es un modo sutil de invitar a algunos hermanos a darse de baja, además de injusto y falso, produce una profunda tristeza, al igual que determinadas alusiones personales que nos alejan de nuestro verdadero y primordial fin como Hermandad».

José Luís Cabello finaliza su carta recordando que «en julio tuvimos la gran alegría de poder bendecir el local donde podremos desarrollar, en mayor medida, el proyecto fundacional» que desarrolla la hermandad, reiterando que «una vez más hay que repetir que, el que podamos llegar a más personas en riesgo de exclusión, resolviendo cada vez más situaciones de necesidad, dependerá siempre de la entrega generosa de los hermanos de Pasión, sea porque se incorporan a los planes de voluntariado, porque aportan sus donativos, o porque ayudan puntualmente en determinadas actuaciones concretas.»