El viejo costal | De temporales, árboles y podas

Ni siquiera sabía que en Córdoba existía una Asociación Plataforma en Defensa del Árbol, me enteré cuando mi compañero D. Carlos Gómez informó en este mismo medio del malestar de esta plataforma contra la Semana Santa, por la poda, según esta plataforma indiscriminada y sectaria, sobre los árboles que pudiesen afectar al paso de nuestros altares móviles.

Manifiesta en una nota que “no se pone en tela de juicio ni a las cofradías ni a los sentimientos religiosos, porque cada cual puede tener el suyo o simplemente no tenerlo”…”si cuestionamos, y mucho. Lo que puede ser una lamentable praxis del Ayuntamiento, del concejal de turno y del Área que la ejecuta”.

Y no pude menos que alegrarme, porque según parece, en todas las calles de mi barrio, la Huerta de la Reina, se ve que van a pasar pasos de Semana Santa, porque han realizado la poda de todos los falsos plataneros que existen por allí, incluso alguno que presentaba daños en el interior de su tronco ha sido cortado desde su base.

Espero que todo el mundo entienda la ironía de mi anterior párrafo, cuando la realidad es tan distante de lo reflejado en la nota de la mencionada asociación, como ejemplo, tengo una pequeña parcela donde existen cinco pinos tremendos de tamaño, y que cada dos o tres años he de contratar personal experto, para realizarle una poda, básicamente para evitar que durante el invierno alguna despiadada tormenta, como las pasadas Bernad, o esta última Mónica, terminen derribando alguno de ellos sobre las viviendas próximas a su base, por su gran tamaño, que reduzco con su poda.

Como pueden ver, la realidad es muy contraria, es una evidencia, la falta de poda es seguramente, una causa subyacente de los incidentes que han pasado con el paso de la borrasca Mónica, y que ha golpeado con virulencia nuestra ciudad, especialmente en el Sector Sur, Vallellano, Fontanar, Reina Sofía y la Mezquita Catedral de Córdoba. Donde son muchos los árboles que han sido derribados por la fuerza del viento, algunos han ocasionado daños cuantiosos a vehículos y algunas viviendas, y seguro, gracias a Dios sin víctimas. Esto ha obligado a los operarios del Ayuntamiento, junto a los bomberos de nuestra ciudad a realizar una fuerte labor para despejar nuestras calles, nuestros parques y jardines.

Han sido cientos los árboles que han sido arrancados, eucaliptos, pinos y palmeras, algunas dentro del mismo Patio de los Naranjos de nuestra Mezquita Catedral. Muy elevada será la cifra para reparar los destrozos, de viviendas y mobiliario urbano, y creo, que la  Asociación Plataforma en Defensa del Árbol debería de iniciar una campaña severa, dentro de las fechas más favorables, pidiendo la poda de la totalidad de los árboles de la ciudad de San Rafael, especialmente de aquellos árboles que por su talla y volumen, destaquen sobre los demás, para evitar daños, y la perdida de centenares de árboles, que serían bastante menores, que los ocasionados por la falta de poda.

El exceso de tamaño, y como consecuencia el derribo de los árboles es una de las cosas que se puede evitar con la poda, la existencia de tormentas no es evitable, y evitar errores sobre lo que se pide, es una muestra de seriedad y madurez.