La Banda de Cornetas y Tambores Fe y Consuelo de Martos, una de las más destacadas de la provincia de Jaén, ha comunicado a través de sus redes sociales la no renovación del acuerdo que les vinculaba a la Hermandad de las Lágrimas del Parque Figueroa con vistas al año 2019.
La propia formación musical jienense afirma en el comunicado que la no renovación se produce al no haber logado alcanzar un acuerdo con la corporación cordobesa con vistas a su salida procesional del Sábado de Pasión del próximo año. Por otra parte, la banda ha manifestado el orgullo que ha supuesto para ella acompañar al Señor de las Lágrimas en su jornada del Sábado de Pasión cordobés.
Por lo tanto, dos consecuencias se desprenden de esta noticia. En primer lugar, las Lágrimas de Parque Figueroa habrá de buscar una nueva formación musical para acompañar a su Cofradía con vistas a las Vísperas del año que viene. Por otra parte, la Banda Fe y Consuelo de Martos buscará un nuevo contrato para esta jornada, o en cambio se lo tomará como descanso con vistas a la Semana Santa de 2019.
Cabe recordar que el Santísimo Cristo de las Lágrimas realizó estación de penitencia en 2014 y 2015, si bien, tras la bendición de María Santísima de las Penas, sería la dolorosa la que pasaría a protagonizarla en 2016 y 2017. Con vistas a la futura ejecución del misterio, a partir de 2018 la hermandad decidió que de nuevo la imagen cristífera presidiese la salida procesional del Sábado de Pasión. La decisión derivada implicaba que la Virgen de las Penas deberá permanecer en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, esperando el Sábado de Pasión el regreso de su hijo crucificado hasta que las circunstancias hagan posible que la corporación saque dos pasos a la calle.
Tal y como anunciamos en Gente de Paz el pasado mes de diciembre, la Hermandad de las Lágrimas tenía previsto estrenar el Sábado de Pasión la primera fase del misterio en la pasada estación de penitencia. Se trataba de los dos sayones que tiran de las cuerdas para izar la cruz, imágenes que irían dispuestas sobre la antigua mesa que cediese la Hermandad de la Paz a la corporación de Vísperas en febrero de 2017 y que fue modificada para el misterio de la Exaltación. Finalmente, cuestiones de agenda no permitieron la conclusión de una de las imágenes.
Sin embargo, el que era llamado a ser uno de los grandes estrenos de la Semana Santa en 2018 fue objeto de cierta controversia en el seno de la Córdoba Cofrade recibiendo ciertas críticas por la estética de la imagen. En este sentido, el propio imaginero reconoce, en declaraciones a Gente de Paz, ser “consciente de que la imagen del sayón que realicé no debió haber salido de la manera que salió”, afirmando sin embargo, con una valentía y humildad que le honra, que “no es momento para la justificación ni para las excusas, sino para la rectificación”.
Es por ello que la imagen será sometida próximamente a una intervención profunda, consistente en la realización de un nuevo cuerpo completamente anatomizado. Además, se está trabajando en el boceto del cuerpo con modelo al natural para así facilitar el pase a madera mediante la talla directa. Igualmente se intervendrá en algunos detalles del busto, como el trato del cabello.
Al margen de este trabajo, Pedro Pila ya está inmerso en la segunda de las imágenes que estrenará el misterio. “Se encuentra en la fase de tallado en el busto casi acabado. Tendremos que valorar la posibilidad de estrenarla por el tema de dimensiones del paso”, asegura el imaginero. Además, la intención de Pila es hacer un acto en el que se presente la imagen, para que así todo aquel que quiera pueda verla de manera cercana y valorarla en su plenitud. “Mi intención es rectificar mis errores, esos de los que ni me he escondido ni me esconderé. Mi deseo es hacer un proyecto como se merece la Hermandad de las Lágrimas y la Semana Santa de Córdoba”.





