La Hermandad del Calvario ha protagonizado una de las convocatorias electorales más intensas de todas las que se vienen desarrollando en la Córdoba Cofrade en los últimos tiempos. Una cita que ha culminado este domingo con la celebración del Cabildo Extraordinario de elecciones que ha tenido lugar en la casa hermandad de la corporación del Miércoles Santo y que ha culminado con la victoria de Francisco Javier Murillo (87 votos) que se ha impuesto a su rival, María del Carmen Hinojo (82 votos), y que comienza su andadura con el objetivo de afianzar el buen trabajo desarrollado en la hermandad San Lorenzo en los últimos cuatro años. Francisco Javier Murillo Rincón es Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de Sevilla y miembro de la corporación desde que apenas contaba con cinco años de edad, al igual que su esposa y sus dos hijos, Javier Murillo ha ostentado hasta ahora el cargo de secretario. De este modo, este madrileño de 48 años continuará en la misma línea que su antecesor, Rafael Guerra.
Entre los proyectos estrella que pretende poner en marcha se encuentran recuperar el histórico Vía Crucis hasta el Marrubial en 2022, un hermanamiento con la Hermandad del Nazareno, una salida extraordinaria de los titulares del Calvario, con vistas a la celebración del 300 aniversario de la cofradía, la propuesta de que el Señor del Calvario presida el Vía Crucis de las hermandades con motivo del 300 aniversario, y que el IAPH restaure los libros del Calvario del siglo XVIII. Propuestas que hemos ido detallando pormenorizadamente en Gente de Paz.
Además, tal y como explicó a este medio en una interesantísima entrevista, en este nuevo proyecto, Javier Murillo apuesta por aumentar la vida de hermandad, ya que afirma al respecto que «disponemos de una gran casa-hermandad, fruto del trabajo de muchos de vosotros, que participásteis en su adquisición y posteriormente en su reforma y adecuación». Para ello, se diseñará un programa de actividades para todos los hermanos. En cuanto a las relaciones institucionales, Javier Murillo aboga por mantener una comunicación fluida con la Corporación Municipal, sea del color que sea, mientras que en la Parroquia de San Lorenzo se mantendrá el compromiso actual con la participación en las diversas actividades de culto, formación, Cáritas Parroquial y catequesis.
Igualmente, hace un llamamiento a los hermanos para participar en las misas dominicales, así como en la procesión del Santísimo, donde se debe «contar también con la máxima representación posible de nuestra hermandad», y en la misa de hermandad de cada primer viernes de mes y el rezo del Santo Vía-Crucis. «Respecto a las relaciones con el resto de Hermandades y la Agrupación de Hermandades y Cofradías, estamos convencidos de la necesidad de mantener las excelentes relaciones corporativas con las Hermandades de nuestro entorno, ampliando en la medida de lo posible dichas relaciones a otras hermandades», afirma Murillo.
Consciente de la eficacia y auge de las redes sociales, el actual el candidato anuncia el compromiso de su equipo de gobierno para incrementar la visibilidad de la hermandad en las mismas. Además, se llevará a cabo un nuevo diseño de la página web de la cofradía y un boletín anual con una edición más cuidada y un contenido más rico en imágenes, artículos e información. También la junta de gobierno que pretende liderar Javier Murillo tiene nuevos planes para la estación de penitencia del Miércoles Santo. Se buscará el aumento del número de nazarenos y mejorar y agilizar el reparto de papeletas de sitio, así como la reordenación de la cofradía y el fomento de la estabilidad de ambas cuadrillas.
«Las circunstancias económicas y la responsabilidad como gestores de los recursos nos obliga a ser extremadamente escrupulosos en los gastos, con una depuración continua de aquellos que puedan resultar superfluos y con la renegociación de los distintos contratos de servicios, buscando la máxima rentabilidad para la hermandad», añade Javier Murillo, quien también ha recordado el reciente logro de registrar la cofradía como Entidad Religiosa. Con ello se pretendía obtener un importante beneficio para los hermanos, que contarán con una importante desgravación fiscal por el abono de sus aportaciones económicas, periódicas o puntuales. También se establecerá un plan especial de pago para aquellos hermanos que, por circunstancias personales o laborales, expresen su intención de permanecer en la Hermandad.
En cuanto al ámbito patrimonial, Javier Murillo cuenta con varios proyectos encaminados a incrementar la riqueza material de la cofradía. Respecto a Nuestra Señora del Mayor Dolor se llevará a cabo la sustitución de los paños de bocinas y se tratará de avanzar en la medida de lo posible en el enriquecimiento del paso de palio, afrontando el estudio del comienzo del bordado del mismo. Además, se pretende acometer en un principio la restauración del manto de salida de la dolorosa. Por su parte, en el paso de Cristo se tratará de ejecutar cuatro ciriales junto con las ropas de los acólitos y pertiguero.
El equipo de gobierno que preside Murillo también estará inmersa en la publicación de un libro divulgativo de la historia de la hermandad y en implantar nuevamente las mantillas en el cortejo de la cofradía el Miércoles Santo. Además, se pretender elaborar un Régimen Interno de la hermandad. Finalmente, otro de los proyectos ilusionantes de esta candidatura recae en el inicio de los trámites protocolarios para cursar la solicitud de la concesión del título de “Real” para la corporación.
Respecto a los cultos de la cofradía, Javier Murillo afirma que «nos comprometemos en aumentar los esfuerzos orientados a la celebración de los mismos con la mayor brillantez y participación de sus hermanos», contando para ello con un equipo de acólitos. Por otro lado, las vocalías de cultos y juventud establecerán anualmente un amplio plan de formación para el curso con el objetivo de integrar a los diferentes estratos de edad y de colectivos de la hermandad. El objetivo fundamental de la vocalía de caridad será reforzar los programas que la hermandad desarrolla: «pretendemos detectar las necesidades de nuestros hermanos y feligreses y prestarles ayuda en la medida de lo posible y prestarles esa misma ayuda, dentro de nuestras posibilidades a aquellos colectivos y organizaciones que nos lo soliciten».
Javier Murillo representa la apuesta por mantener la estabilidad alcanzada por la hermandad durante el segundo mandato de Rafael Guerra, después de un convulso inicio de segundo mandato, y una firme apuesta por la coherencia, la perseverancia y la conservación del camino iniciado que ha de dejar buenos frutos en el seno de la corporación cordobesa.





