Historia de un Martes Santo al revés

Si bien el gran estreno de la Semana Santa se producía el Lunes Santo con el nuevo palio de la Virgen del Rosario de San Pablo, el Martes Santo sería el día más esperado en 2018. Se le había dado la vuelta a la Carrera Oficial: ahora La Campana era el final del recorrido común, por lo que en la Puerta de Palos de la Santa Iglesia Catedral daba comienzo una Carrera Oficial a la inversa. También al revés se realizaron los itinerarios de las distintas hermandades, que no sólo variaron las calles de tránsito, sino el orden de la nómina del día -a excepción del Cerro y La Candelaria-.

El Martes Santo ha sufrido reforma radical en 2018. No obstante, se trata de cambios drásticos pero efímeros que tienen como objetivo salvaguardar la jornada en una especie de prueba para contemplar futuras modificaciones y ver cómo quedará finalmente establecido el tercer día de la Semana Santa. El Cerro abría la jornada más tarde de lo habitual, efectuando salida a las 12:15 horas. La segunda cofradía en llegar a la Plaza del Triunfo era San Esteban, que este año estrenaba el suelo marmolizado del paso de misterio, así como la restauración de los respiraderos del paso de palio y de la toca de sobremanto de la Virgen de los Desamparados. Fue llamativa una vacía Plaza de Pilatos a la vuelta de la cofradía al templo, algo totalmente inusual en otros años.

Desde el Rectorado de la Universidad de Sevilla, Los Estudiantesla hermandad que más penitentes posee, era la tercera en llegar a Carrera Oficial, dejando estampas inéditas a su paso por el barrio del Arenal, ya cuando la noche había caído. Después llegaría San Benito, donde el taller de Manuel y Antonio Doradores ha continuado el proceso de restauración del paso de misterio.

En quinta posición entrará a la Santa Iglesia Catedral la decana del Martes Santo, Santa Cruz, que este año ha enriquecido los candelabros de cola del paso de palio, realizado en el taller de los Hermanos Delgado. A continuación, La Candelaria se abría paso por los Jardines de Murillo, totalmente llenos y con la luz del día en la cara de la dolorosa, estampa que no se repetía desde 1927. Este año estrenaba tres nuevas insignias para el cortejo de Virgen, siendo una de ellas, curiosamente el banderín del 50 aniversario como patrona de parques y jardines -por Jesús Rosado-.

Los Javieres han pasado desde el segundo puesto al penúltimo en la jornada, que este año presentaba como novedad los paños de bocina del paso de palio y la restauración de los del Cristo. Ha sido la hermandad que más ha apostado en este día, retrasando tanto el horario de salida como el de entrada, en cuyos últimos tramos el escaso público predominó, a excepción de la entrada de la cofradía en Omnium Sanctorum.

El broche de oro a una jornada indudablemente histórica lo puso el Dulce Nombre, que este año ha acometido la restauración integral del manto de salida, realizada por Jesús Rosado, así como la peana de la dolorosa, por Jesús Domínguez. La hermandad, que cumple 50 años en San Lorenzosalió a plena luz del día, hecho que se ha visto en raras ocasiones.