Jesús Zurita: «En la cartelería cofradiera hay mucha mala obra que se maquillan como “innovadoras”, mucho cateteo, mucho copiafoto y muy poquita imaginación»

La obra de Jesús Zurita se caracteriza principalmente por no pasar desapercibida ante quienes la observan. Su producción no se resume en una noticia o una crónica que pasa a segundo plano, sino que atrapa al espectador, lo introduce en la obra y lo revuelve generando una serie de impactos que perduran. Sus producciones pasan rápidamente de unos a otros, mensajes, whatsapps, porque consigue que llegue más allá del público que la contempla. Consigue, entre otras, que sean imperecederas.

«Me preocupo por aportar obras evocadoras sobre las que detenerse a pensar»

― Será el artífice de representar la Semana Santa de Huelva y Vélez-Málaga. ¿Cómo se siente?

Me siento contento y agradecido porque supone una oportunidad para reflexionar plásticamente sobre unas fiestas rituales que constituyen la idiosincrasia espiritual y cultural de ambas poblaciones.

«Pretendo establecer un diálogo entre la tradición y la posmodernidad en el que se interpreta, revaloriza y pervierte la imagen heredada»

― ¿Qué aporta Jesús Zurita al mundo del arte?

Intento aportar un trabajo que indague sobre la permanencia de elementos visuales del pasado en la contemporaneidad, una producción plástica que gire en torno a las variables conceptuales de tiempo y memoria iconográfica, asentándose en soportes históricos que sirven de escenario sobre el que construir imágenes presentes. Pretendiendo con ello establecer un diálogo entre la tradición y la posmodernidad en el que se interpreta, revaloriza y pervierte la imagen heredada.

«El arte es una manera de pensar desde el terreno de lo eterno, -extraído de toda variable mediocre y/o pasajera-«

Sus obras destacan especialmente por los detalles que contienen. ¿Ha sido esta una de las características que le han marcado desde el inicio de su andadura por el mundo del arte?

Los detalles simbólicos, y la tendencia a lo minucioso en la técnica, me parecen dos formas de entender la producción desde un sentido de sincera laboriosidad, una especie de amor por lo trabajado y por lo pensado. Los artífices visuales tienen la obligación de aportar visiones, reflexiones y relaciones a través de su trabajo, el arte es una manera de pensar desde el terreno de lo eterno, -extraído de toda variable mediocre y/o pasajera-.

Más concretamente, refiriéndome a la producción cartelística, me preocupo por aportar obras evocadoras sobre las que detenerse a pensar, me parecen muy vulgares los carteles simplones que se basan en lo anecdótico o que se limitan a copiar fotografías como si de impresoras humanas se tratasen; el arte se inventó para representar lo que se sueña, lo que se desea y lo se quiere. 

«El arte es el alimento del alma»

Una de las obras que más ha llamado la atención fue el cartel de las Glorias de Sevilla del pasado año, precisamente por romper con los patrones tradicionales. ¿Hay innovación en la cartelería cofradiera?

En la cartelería cofradiera hay mucha mala obra que se maquillan como “innovadoras”, mucho cateteo, mucho copiafoto y muy poquita imaginación, salvo alguna que otra honrosa excepción.

― Realizó el cartel del pregón universitario de Sevilla. ¿Qué porcentaje de reflexión contiene esta obra?

Ese cartel me lo planteé como un ejercicio de reflexión sobre el lenguaje de expresión artística más preciado que se transmite en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla: el dibujo. Procuré explorar espacios propios del dibujo y dibujar sobre la vida, es un cartel tremendamente vitalista.

«Quise hacer el cartel del centenario de la Expiración por ir destinado a una Hermandad tremendamente exquisita, en la que estuve seguro de que mi trabajo iba a tener una buena acogida»

También es el autor del cartel del centenario de la Expiración de Córdoba así como de la papeleta de sitio. Y la crítica, unánimemente ha alabado ambas creaciones… ¿Le ayuda esto a buscar la inspiración de manera más sosegada para futuras obras?

Quizá la pregunta habría que plantearla a la inversa, quise hacer ese cartel por ir destinado a una Hermandad tremendamente exquisita, en la que estuve seguro de que mi trabajo iba a tener una buena acogida; hubo una gran sintonía desde el principio y la Junta de Gobierno depositó toda su confianza en mí, dispensándome un trato exquisito.

Su obra plantea más preguntas que respuestas. ¿El proceso creativo es tan arduo como parece?

Mi intención es que mis dibujos resulten evocadores, que transmitan un mensaje que sirva como punto de partida de cara a una reflexión del espectador. No sé si el proceso creativo es una labor ardua o no, a mí personalmente me consume tiempo de investigación, y cuando estoy en ello duermo poco, me pican los ojos y me duele la espalda; supongo que padezco los mismos síntomas que todas las personas que se implican con sinceridad en su trabajo, independientemente de la labor que realicen.

«Siempre han llegado a mí por conocer mi trabajo y dándome plena libertad creativa»

Proliferan las Juntas de Gobierno que se atreven a recomendar al artista qué tiene que representar la obra para la que han sido escogidos. ¿Se ha encontrado alguna vez con miembros de hermandades que han intentado influir en su obra?

Nunca me he encontrado en esa situación, siempre han llegado a mí por conocer mi trabajo y dándome plena libertad creativa, sean Juntas de Gobierno o instituciones; si en algún momento me encuentro en una situación de ese tipo estaría claro que la parte comitente se ha equivocado.

― ¿Su concepción del arte?

El alimento del alma.