La Agrupación de Cofradías solicita que la Fuensanta procesione en septiembre

El aparente alivio de la situación sanitaria, con un descenso de la mortalidad asociado al crecimiento del porcentaje de población vacunado, parece hacer ver un horizonte de normalidad cada vez más cercano. Por ello, las distintas cofradías de nuestra tierra comienzan a retomar el pulso, vislumbrándose de forma no tan lejana las primeras procesiones por las calles.

Bajo esta premisa, la Agrupación de Cofradías de Córdoba capital ha solicitado los permisos oportunos para que la Patrona de Córdoba, la Virgen de la Fuensanta procesione por las calles de la ciudad califal el próximo 7 de septiembre, como solía suceder cada año. Unos permisos que deben contar con el informe favorable de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

Si bien la intención inicial era no salir con la Fuensanta a la calle, las recientes declaraciones formuladas por el consejero Jesús Aguirre han animado al organismo a presentar la solicitud, por si acaso es factible y en función de cómo se encuentre la situación en el mes de septiembre decidir si realizar o no la procesión. Ocurra lo que ocurra con la procesión lo que sí tendrá lugar es la habitual eucaristía en honor de la Virgen de la Fuensanta en el interior del templo catedralicio. En cualquier caso, la Virgen se trasladará en privado a la Santa Iglesia Catedral.

En caso de que las autoridades sanitarias no permitan que la Fuensanta salga a la calle, la alternativa que se encuentra encima de la mesa es reproducir la breve procesión por el Patio de los Naranjos, sin llegar a abandonar el recinto catedralicio a imagen y semejanza de lo ocurrido el pasado año, cuando la procesión por las calles de Córdoba hubo de ser suspendida, si bien los cultos se celebraron con normalidad dentro del cumplimiento de las medidas sanitarias.

Una procesión que, de realizarse tendría un cariz histórico, toda vez que el pasado año se presentaba el paso de la imagen mariana ya culminado, con los últimos trabajos realizados este año por el orfebre cordobés Emilio León. De este modo si la procesión llegará a autorizarse sería la primera vez en que la patrona de Córdoba caminase entronizada en su nuevo paso concluido.

Las piezas de nueva fábrica que venían a completar el conjunto son cuatro faroles ubicados en las esquinas del paso, cuatro jarras dispuestas en los laterales del paso, la finalización del cincelado de la peana que soporta el templete, y cuatro ángeles que se apoyan sobre dicha peana y que portan unas tulipas con cera para iluminar a la Virgen.