La tan ansiada materialización del sueño de la Hermandad de la Cena ya tiene fecha de inicio. El próximo domingo, día 31 de marzo, a las 19:30, la corporación de Poniente procederá a la presentación y bendición del paso de palio de María Santísima de la Esperanza del Valle. El acto estará presidido por Tomás Pajuelo, párroco de Beato Álvaro de Córdoba y director espiritual de la cofradía, quien recientemente ha sido nombrado director de la Casa Sacerdotal “San Juan de Ávila”. De esta manera, la hermandad inicia la cuenta atrás hacia el que será el gran estreno de la Semana Santa de Córdoba de 2019, marcando igualmente uno de los hitos más importante de la joven historia de la corporación. Un ilusionante Jueves Santo se vislumbra cada vez más cercano por el barrio de Poniente.
La Virgen de la Esperanza del Valle se ha convertido en la indiscutible protagonista de la Cuaresma del presente año, protagonizando no sólo el cartel Jueves de Fe y Esperanza de la propia cofradía, sino la pintura que ilustra la Semana Santa del programa radiofónico Paso a Paso. La persona encargada de comandar por vez primera las chicotás del nuevo palio cordobés es Juan Carlos Vidal, que hasta la pasado Semana Santa había dirigido la cuadrilla de costaleros de la Coronación de Espinas y que desde 2015 fue nombrado capataz del palio de Nuestra Señora de la Piedad. Por otro lado, la Banda de Música Tubamirum de Cañete de las Torres pondrá el contrapunto musical a la salida procesional de la titular mariana de la Hermandad de la Cena, formación que recientemente ha estrenado la marcha La Esperanza del Valle, compuesta por el prestigioso compositor Alfonso Lozano Ruiz. Juan Carlos Rodríguez Castillo, presidente de la banda, expresaba en una entrevista concedida a Gente de Paz que se trata de una “marcha que no defraudará y que está hecha acorde a la Hermandad y a la titular a la que va dedicada”.
El palio de la Esperanza del Valle se enmarca en estilo surgido en la élite europea entre 1480 a 1630, partiendo del Renacimiento y del Manierismo. La tonalidad del palio era desde el primer momento un elemento fundamental a la hora de llevar a cabo este trabajo. Se barajaron dos tonalidades para el exterior, verde esperanza o rojo sacramental. La primera sería la opción final debido a la advocación de la titular como Esperanza, optando en un futuro el rojo sacramental para el interior, más concretamente el techo del futuro palio con lacerías y alegorías sacramentales y una futura saya en grutesos y candelieri. En fechas recientes, Julio Ferreira Gaspe ha elaborada una fundamentada descripción para Gente de Paz sobre la simbología y ejecución del paso de palio. «Para el arte decorativo la perfección se sitúa en el nivel del conjunto, por eso es importante esa armonía entre todos los elementos que componen el estudio de un palio, encuadrarlo en una época y un estilo. Un objeto puede resultar precioso con independencia de un contexto, pero si está dentro de un conjunto artístico para el que fue pensado, ganará en fuerza decorativa. Por eso es tan importante que un paso tenga un claro concepto intelectual en su realización, todo es parte de un todo, una conjunción entrelazada de las piezas que van a componer la obra».
Nada mejor que recurrir a las pinturas del periodo en estudio. La clave estaba en los cuadros del Quatrocento y Cinquecento de Rafael, Piero della Francesca, Miguel Ángel, Botticelli o Fra Filippo Lippi. La pintura italiana sera en todo el conjunto un claro referente en la elección de los terciopelos de la obra, tendrá un referente en un fresco de Rafael, rico en tonos verdosos, concretamente el de la “Misa de Bolsena” (1512) como fondo textil del palio.

En 2007 se empieza a darle forma a los primeros bocetos de la orfebrería del palio. En ningún momento se pensó en coger modelos ya realizados con anterioridad, eso daría la sensación de escribir de nuevo un libro que ya estaba escrito. Un aspecto importante y que frecuentemente pasa desapercibida, es el estudio de la luz. Toda la pieza tiene un sentido lumínico de izquierda a derecha.
La técnica usada es la de un oro matizado, tendiendo torzales en oro paralelos y muy juntos, delimitando las piezas y los cueros con un cordón, sombreándolo con hilos oscuro. Los torzales se cubrían posteriormente con hilos de seda de muy variado colorido. Con esta técnica se conseguían ricos matices al estilo de la pintura, que se combinaban con tonos dorados que en determinadas partes de la obra quedaban al descubierto, hilos entorchados dorados con adornos de frutales mas que florales, ornamentación predominante en las composiciones renacentistas.
A raíz del descubrimiento de la imprenta en el siglo XV, los modelos de artistas europeos circulaban por toda Europa llegando a la corte de Felipe II. Estas láminas sin duda han sido imprescindibles a la hora de hacer el estudio del palio. El gran precursor del grabado sin duda fue Alberto Durero, nacido en Nuremberg en 1471, sus continuos viajes por Europa hace que vaya haciendo una recopilación de modelos de armas, orfebrería, arquitectura, que mezclan las formas mas tradicionales alemanas (de clara inspiración en la candelería y varales de la Esperanza del Valle) y el vocabulario ornamental italiano (jarras y broches de joyería).

En el palio, tanto en lo realizado como en su culminación futura, habrá una clara presencia ornamental de lacerías o ” lazos” bordados tanto en la toca, techo, saya y con un claro despunte en las bambalinas exteriores. La elegancia de la laceria dará una personalidad al conjunto y su significado muy unido simbólicamente al Santo Grial.
El follaje es sin duda el mas variado, en todos los elementos del conjunto, siempre con importante presencia en todas las piezas. El varal y candelería, a modo de grutesco con influencia del renacimiento alemán, es un escalonamiento compacto de elementos de con estructuras arquitectónicas, follajes, acantos, plantas, jarras, guirnaldas y puttis. El denominado “cuero” es el mas predominante en la decoración del palio de la Esperanza del Valle. En la orfebrería como en el bordado, hay un elemento decorativo que se repite con continuas formas en el diseño sobre todo de la bambalina,”el cartiglio” o cuero.
En 2006 se empieza la ejecución del diseño del diseño del palio en una primera fase en escala 1.1, que incluye el juego de jarras, jarritas pequeñas (violeteros), candelería, varales, peana, respiradero, faroles de cola (en forma de grandes custodias), faroles frontales, caídas exteriores de las bambalinas, faldones… Se presenta a cabildo de oficiales (después de casi dos años de trabajo) el 6 de noviembre de 2005.
Las jarras medianas un total de cuatro, suponen el primer elemento que se entrega a la hermandad en octubre de 2006, en plata de ley. Las siguientes piezas serán cuatro jarras grandes y ocho violeteros que se entregan en octubre de 2007. Consecutivamente se van adquiriendo varias fases de candelería.
1ª fase: 14 piezas .junio de 2011
2ª Fase :12 piezas .junio de 2008
3ª Fase: 12 piezas .junio de 2009
4ª fase :10 piezas.septiembre de 2015
En la actualizad, se sigue trabajando en las siguientes piezas.
Los varales se entregan en su totalidad en noviembre de 2018.
Por la complejidad del recorte de la forma se opta a que el exterior tiene que salir completamente acabado. El contrato de la realización del mismo, se firma el 12 de enero de 2008, por lo cual en años posteriores se van haciendo entrega por fases de las caídas.
Bambalina frontal: marzo del 2012
Bambalina trasera: febrero de 2014
Primer costero de bambalina: noviembre de 2016
Segundo costero de bambalina: diciembre de 2018
Actualmente se está trabajando en lo que será una segunda fase del diseño del proyecto que comprende las caídas interiores del palio, techo, toca y saya.
Pero ahora, trece años después, los hermanos de La Cena harán realidad el sueño de ver transitar por las calles cordobesas el paso de palio de María Santísima de la Esperanza del Valle.





