Este lunes la casa de subastas Isbilya en la ciudad de Sevilla, ha recibido la visita de la Policía Nacional, alertada por la denuncia de un particular, para incautarse de un cuadro de San Jerónimo del pintor Sebastián Martínez fechado a mediados del siglo XVII. Se trata de un cuadro procedente del convento de dominicas del Corpus Christi de Córdoba que fue cerrado en 1992 y que actualmente es sede de la Fundación Antonio Gala.
Según ha informado el Ministerio de Cultura, tras la denuncia se realizó en contacto con la brigada de Patrimonio histórico de la Junta de Andalucía para que contrastar la información y determinarse en si se trataba de la obra procedente del convento cordobés. Así lo ha adelantado el diario El País qué explicado que la policía llamada declarada dos testigos para que confirmen que el cuadro se encontraba en la iglesia del cenobio cuando fue clausurado hace 27 años en cuyo caso, dado que no se produjo denuncia alguna, todo apunta a una venta ilegal antes de llegar al actual propietario.
Cabe recordar que hace tan solo unos días efectivos de la policía Nacional requisar una talla de José de Mora, procedente del convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Granada que fue cerrada en 2018. Curiosamente ambas obras son propiedad del galerista Nicolás Cortés quién adquirió a José Muñoz la pintura hace 3 años por 200.000 €. De confirmarse estos extremos, el cuadro pasaría a engrosar el patrimonio del Estado.
Sin embargo siempre según la información aportada por el país Cortés se ha declarado «una víctima», al tiempo que ha denunciado la existencia de un mercado «fuera de control hasta que la Iglesia y el Estado no pongan orden». según afirma el galerista la obra llegó a sus manos después de pasar por tres dueños diferentes incluso garantiza que el cuadro de San Jerónimo a estado en Londres.
Cabe destacar que existe un un catálogo editado por la edad financiera Cajasur, en 1997, que recoge la historia del convento y en el que consta la existencia de esta pintura el engaño del cierre, 1992, cuando se convirtió en la sede de la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores. Manuel Pérez Lozano explica en dicho catálogo que «estas obras estaban revestidas de un halo sagrado, dotadas de una misteriosa potencia…», obras consagradas.
Según la explicación del propio Pérez Lozano en el mencionado catálogo este óleo formaba parte de un conjunto de 4 realizados por Sebastián Martínez que decoraban las paredes del antiguo convento conformado además de por San Jerónimo por los cuadros de «El nacimiento», «La Inmaculada Concepción» y «San Francisco». El resto de piezas se encuentra en el monasterio de Santa María de Gracia de Córdoba, salvo el cuadro de San Jerónimo del que el propio catálogo ya explica que «fue vendido a un anticuario de Madrid destruyendo de este modo la integridad del grupo».
Al hilo de ello, aclara la propia información de El País, el experto Benito Navarrete ya informo que el mencionado anticuario llegó a exponerlo en 1998 en Feriarte, lo que implica que estamos ante un expolio qué podría ser considerado un auténtico escándalo de no ser porque este tipo de informaciones rara vez encuentra hueco entre la información general.





