A principios del mes de julio se presentaron las actividades con las que la cofradía celebrará esta destacada efeméride. Entre otros, besamanos, un ciclo de conferencias, un pregón y un encuentro que tendrá lugar en la tacita de plata donde estarán invitadas todas las hermandades de la Soledad y Santo Entierro de la diócesis. Sin embargo, el programa realizado por la junta de gobierno también acoge una salida extraordinaria de la imagen mariana, que recorrerá las calles el próximo domingo 30 de julio, a pesar de que en un principio se tenía pensado que la procesión se realizase el sábado día 29. El cambio ha sido retrasado para no coincidir con el conocido como “carnaval de verano”.
Días antes, del 25 al 27 se celebrará un triduo extraordinario a la titular en la parroquia de Santa Cruz, comenzando a partir de las ocho de la tarde. Predicarán los últimos directores espirituales con los que ha contado la hermandad, comenzando por Guillermo Domínguez, continuando con Balbino Reguera y finalizando con Rafael Fernández, que es el actual director. El último día de este triduo, al finalizar la misa, la imagen de la dolorosa será trasladada por la cuadrilla de mujeres de la hermandad a la iglesia de Santa María. Aquí estará expuesta en besamano durante todo el día siguiente. A las ocho de la tarde tendrá lugar la misa de hermandades. Ya el domingo, la imagen mariana saldrá en procesión a partir de las nueve menos cuarto de la noche, teniendo su entrada prevista en torno a la una y media de la madrugada.
De entre todos los actos, la salida extraordinaria se ha convertido en una de las actividades más complicadas de organizar, sobre todo porque la Virgen de la Soledad ― que irá sin cruz ― pasará por los templos que la acogieron y que todavía permanecen en pie. La corporación, que es la segunda más antigua de la ciudad, estuvo en diversos templos, como San Francisco, la ermita de San Roque (que se encontraba junto a las Tierras de Puerta), San Agustín, Santa María y Santa Cruz.





