La Virgen de Gracia y Esperanza de la Hermandad de la Lanzada de Jerez ha sufrido un ataque perpetrado un sujeto que ha accedido a la Basílica del Carmen y le ha doblado la corona. Un ataque miserable acometido por un cobarde incívico que demuestra que se hace urgente que las corporaciones de los distintos puntos cardinales de la geografía cofrade adopten las medidas oportunas para proteger a sus imágenes devocionales de los desalmados que odian todo lo que significa la religiosidad popular y están dispuestos a hacer cualquier cosa para atentar contra las creencias de miles de conciudadanos.
Una noticia que ha sido adelantada por los compañeros de El Pertiguero de Jerez que han añadido que la dolorosa ha sido despojada de algunos objetos que se encontraban colocados en su vestimenta. Es probable que el responsable o responsables hayan intentado llevarse la presea sin éxito. Al parecer, no es la primera vez que la hermandad jerezana sufre episodios de esta índole lo que evidencia un indiscutible desamparo así como una sensación de impunidad e inseguridad que se ha agudizado con este último suceso.





