La Banda de Música Tubamirum de la cordobesa ciudad de Cañete de las Torres se ha hecho un meritorio hueco en la Semana Santa cordobesa, en la que acompaña hasta a cuatro Hermandades. El Domingo de Ramos, tras el Amarrado a la Columna de la Hermandad del Huerto, el Lunes Santo acompañando al palio de la Merced, el Martes Santo tras la Trinidad de la Santa Faz y el Miércoles Santo tras el palio de Rocío y Lágrimas de la Hermandad del Perdón. Cabe destacar que este próximo domingo tendrá lugar un concierto en San Antonio de Padua donde se presentará la nueva marcha dedicada a la Virgen de la Merced, cuyo título es «Reina de la Merced» que ha sido compuesta por Francisco José Cañadas
Moisés de la Torre García tomó las riendas de la formación musical cordobesa en noviembre del pasado año, tal y como informamos desde este portal. Moisés de la Torre García nace en Cañete de las Torres en 1988, comenzando sus estudios musicales a la edad de 8 años en la escuela de música de la banda de música Tubamirum. A los 11 años años comienza sus estudios de tuba en el Conservatorio Profesional de Música, Músico Ziryab de Córdoba, bajo la mano de Antonio Ureña terminando sus estudios de grado profesional con calificación de sobresaliente.
Continúa sus estudios superiores en la especialidad de tuba en el Conservatorio Superior de Música Andrés de Vandelvira de Jaén, teniendo como profesores a Sergio Linares y Carlos Díaz. Ha recibido clases con grandes intérpretes nacionales e internacionales como Patricio Cosentino, David Llácer, Vicente López, Velasco, Sergio Finca, Miguel Moreno, Manuel Dávila, Mario Torrijos o Michael Lind entre otros.
Actualmente es licenciado en la especialidad de tuba por el Conservatorio Superior de Música Andrés de Vandelvira de Jaén, profesor y coordinador general de la Escuela de Música Tubamirum, tuba de la Banda Sinfónica de Córdoba, tuba titular de la Orquesta Joven de Córdoba y desde noviembre de 2017 director titular de la Banda de Música Tubamirum de Cañete de las Torres.
― En primer lugar, gracias por conceder esta entrevista para Gente de Paz, es para nosotros un orgullo conversar con usted. ¿De dónde le viene la pasión por la música?
Mis comienzos como músico fueron más por corazón que por vocación. Surgió un proyecto de formar una banda de música en mi pueblo que me ilusionaba a pesar de mi corta edad, más tarde me dí cuenta de que era mi vocación y fue entonces cuando inicié mis estudios musicales.
«Mis comienzos como músico fueron más por corazón que por vocación»
― ¿Necesita un director de banda de música ser cofrade? ¿Usted lo es?
No creo necesariamente que deba serlo. Aún así es indudable que en una banda de música donde el 75% de sus actuaciones son en el ámbito cofrade, si el director lo es podrá entender y trabajar mejor diversos aspectos. Yo lo soy, prácticamente desde la cuna.
«No creo necesariamente que (un director de banda de música) deba ser cofrade»
―Ha tomado las riendas de Tubamirum hace escasas fechas, cuéntenos cómo se ha encontrado la banda.
Estaba a un magnifico nivel ya que el trabajo realizado por nuestro anterior director Alejandro Albillo ha sido excelente. Yo, como músico de Tubamirum desde su fundación, he podido comprobar de primera mano ese crecimiento y evolución con el paso de los años.
«Mi proyecto a largo plazo es abordar nuevos retos más allá de la música cofrade, donde los músicos puedan mostrar su categoría y versatilidad en el mundo de la música»
― ¿Cuáles son sus principales proyectos al frente de la formación cordobesa?
A corto plazo, afianzar la calidad musical de la banda y continuar con la entrada de músicos de nuestra ya consolidada escuela de música de la que desde hace varios años soy el responsable. A medio plazo, el que la banda pueda conocer a diferentes directores y a profesionales que puedan enriquecer a mis músicos. A largo plazo, poder abordar nuevos retos más allá de la música cofrade, donde los músicos puedan mostrar su categoría y versatilidad en el mundo de la música.
― ¿Dónde se encuentra la clave para que una formación musical de provincia se consolide como Tubamirum en una capital?
Mucho, mucho trabajo, mucha constancia y una gran fuerza de voluntad. Hay que tener en cuenta que las bandas de música la provincia, en especial de localidades tan pequeñas como la nuestra, no contamos con la facilidad de tener la enseñanza musical, conservatorios, cerca de nuestra casa, por lo que esa enseñanza debemos aportarla nosotros y animar a sus familias a que desplacen a sus hijos a la capital para seguir aprendiendo. Todo eso, sumado a que a priori no se cuenta con el respaldo de una hermandad concreta, hace que el esfuerzo deba intensificarse y el trabajo diario sea fundamental.
«Siempre se nos ha tratado con mucho cariño en estos 18 años»
― ¿Siente que su banda está valorada en Córdoba en la justa medida? ¿Y fuera de ella?
Sin duda. Sentimos ese cariño y respeto, no sólo por las hermandades a las que acompañamos. También por prensa, radio y demás medios que nos tratan muy bien. Y lo principal para nosotros es el cariño y respeto por el resto de compañeros de las distintas bandas con las que tenemos una excelente relación. Siempre se nos ha tratado con mucho cariño en estos 18 años. Fuera de Córdoba, a pesar de no ser nuestra casa, han sido respetuosos siempre con Tubamirum.
― ¿Considera que las Hermandades cordobesas, en general, dirigen poco la mirada hacia la provincia para buscar banda? ¿Hay en la provincia bandas de suficiente calidad como para dar el salto a la capital?
Años atrás era muy complicado ver una banda de la provincia tocando en la capital pero por suerte esto está cambiando y cada año vemos más bandas de la provincia actuando en nuestra semana mayor. Sin duda, la calidad, constancia y trabajo que se está haciendo desde la provincia está dando sus frutos.
«La calidad, constancia y trabajo que se está haciendo desde la provincia está dando sus frutos»
―De los acompañamientos musicales que Tubamirum tendrá en la Semana Santa de 2018, ¿qué momento espera con especiales ganas?
Para nosotros todos los momentos son especiales, ya que siempre que nos disponemos a realizar una estación de penitencia la afrontamos como un nuevo reto y con una renovada ilusión. De cada una de las estaciones de penitencia podríamos sacar innumerables momentos especiales.
― El próximo domingo se estrena la composición dedicada a la Hermandad de la Merced, ¿Qué nos puede adelantar de la nueva marcha «Reina de la Merced»?
La marcha Reina de la Merced, es una marcha que como todos sabéis está compuesta por un compañero de la banda, Fco. J. Cañadas, y realizada sabiendo y pensando en el estilo de la hermandad. Creo que va a encajar con la idiosincrasia y el andar brillante del palio del Zumbacón.
«Nos sentimos cómodos haciendo música, sea del estilo que sea, siempre dentro de unos parámetros de calidad exigentes»
― Además de esta marcha mencionada, ¿han añadido alguna marcha a su repertorio que sea especialmente recomendable?
Todas las marchas que se añaden en el repertorio son importantes porque lo que se consigue con ellas es enriquecer nuestro extenso repertorio y contribuir al estilo de cada Hermandad a la que acompañamos, pero quiero destacar la incorporación de algunas marchas de los compositores de nuestra época que son realmente inspiradoras, como «La Virgen de los Desamparados» de Cristóbal López Gándara, o «Esperanza de Vida» de Manuel Marvizón, dedicada a los donantes de órganos.
― ¿Se encuentra la banda más cómoda defendiendo un repertorio alegre o por el contrario uno fúnebre? ¿Ambos estilos se encuentran perfectamente representados en el repertorio?
Siempre la interpretación de un repertorio de corte alegre es más «cómodo» que otro de corte más serio, pero eso no nos incomoda en absoluto. Nos sentimos cómodos haciendo música, sea del estilo que sea, siempre dentro de unos parámetros de calidad exigentes. Efectivamente al tener que tocar en hermandades de estilos diferentes nos lleva a tener un amplio repertorio con el que poder encarar cualquier reto.
― Con respecto a la eterna cuestión en torno al repertorio de las Hermandades en la calle, ¿es usted partidario de que la Hermandad tenga la última palabra en la elección del mismo, o por el contrario cree que los directores de las bandas deberían poseer mayor protagonismo en esta elección? ¿Cómo se lleva a cabo esta cuestión en Tubamirum con respecto a las Hermandades que acompaña?
Las Hermandades actualmente, al menos en nuestro caso, cuentan con gente cualificada y sabiendo muy bien lo que quieren y el estilo que quieren impregnar en su cortejo. Nosotros siempre ofrecemos nuestro consejo, que es aceptado con agrado, para ayudar a mejorar en todo lo posible.
― ¿A qué palio de la Semana Santa de cualquier lugar de Andalucía le gustaría acompañar con su banda?
Creo que tenemos muchísima suerte de estar donde estamos, y ojalá y por muchos años, nuestro único afán sea seguir poniendo música a estas hermandades.
«No hay mayor virtud que el trabajo diario y la pasión por la música.»
― ¿Se ve dirigiendo a Tubamirum dentro de diez años?
Ojalá, y aunque nunca se sabe las vueltas que puede dar la vida, esa es mi voluntad y para ello seguiremos trabajando.
― ¿En qué cree que podría mejorar Tubamirum? Y, ¿cuál es su máxima virtud?
Está claro que siempre hay que mejorar para conseguir mayores retos y seguir subiendo peldaños. Tubamirum está en el buen camino. No hay mayor virtud que el trabajo diario y la pasión por la música.
― Cuéntenos un sueño por cumplir en el ámbito de la banda
Seguir creciendo como grupo humano y musical, de la mano de las grandes bandas de nuestra comunidad.
Aprovecho para agradecer a Gente de Paz y a la Córdoba cofrade en general, el respeto y cariño que año a año profesan a Tubamirum. Contamos los días para devolver ese cariño en forma de música en la próxima Semana Santa.





