La carroza que perteneció a Luis Felipe I, último monarca del país galo, será restaurada por la corporación del Jueves Santo. El carruaje pasó a Antonio de Orleans, casado con la infanta María Luisa Fernanda. El matrimonio pasó parte de su vida en el palacio de San Telmo, y hasta allí llegó la carroza, que después, por legación, pasó a la hermandad de Pasión.
Hoy en día, el bien mueble se encuentra en el Museo de Carruajes de Sevilla. En 2003, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico emitió un informe donde daba a conocer el lamentable estado en el que se encontraba la que quizá sea la pieza más destacable de la exposición. Tras haber contactado la hermandad con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía así como con el Ministerio de Cultura para una posible restauración de la misma, no se obtuvo la respuesta deseada, por lo que la corporación ha solicitado la colaboración de la Fundación Cajasol para poder contar con un organismo que pueda financiar los trabajos de conservación.
Finalmente, el convenio entre la fundación y la hermandad ha sido firmado durante la semana pasada. Tras contactar con la empresa especializada en este tipo de trabajos de restauración, la junta de gobierno espera que dentro de poco puedan informar a los hermanos de los trabajos ejecutados.





