Polémica: José Enrique Gilabert denuncia presuntas amenazas anónimas para que abandone su candidatura a hermano mayor del Rocío de Almería

El candidato revela en una entrevista a La Voz de Almería que ha recibido una carta con contenido “cruel y dañino” instándole a retirarse del proceso electoral

La Hermandad del Rocío de Almería se encuentra inmersa en plena campaña electoral con vistas a los comicios del próximo 27 de junio, en los que se decidirá quién dirigirá los destinos de la filial número 69 de la Matriz de Almonte. En este contexto, uno de los candidatos, José Enrique Gilabert, actual teniente de hermano mayor, ha concedido una entrevista al diario La Voz de Almería en la que, además de exponer su programa y su visión de futuro para la hermandad, ha denunciado un hecho de extraordinaria gravedad: la recepción de una carta anónima amenazándole para que abandone su candidatura.

En declaraciones al citado medio, Gilabert ha revelado que la misiva anónima llegó en un momento clave del proceso electoral y ha reconocido el profundo impacto que le causó: “He recibido una carta anónima amenazante pidiéndome el abandono de mi candidatura. Una carta con un contenido muy cruel y dañina tanto para mí como para quienes me quieren”. El candidato afirma que, pese a la dureza del mensaje, decidió continuar adelante: “Seguí hacia adelante tanto por mí como por todos los hermanos que en esos meses me han mostrado todo su apoyo”.

Un clima enrarecido por la campaña

El proceso electoral en la Hermandad del Rocío de Almería ha coincidido en fechas con la Romería de Pentecostés, circunstancia que, según ha lamentado Gilabert, ha generado un ambiente enrarecido en momentos que deberían haber sido de recogimiento y fraternidad. “No ha estado todo lo bien que a mí personalmente me hubiera gustado. Bajo mi punto de vista, ha estado manchado por la campaña y espero que la hermandad lo tenga en cuenta para próximas elecciones”, ha declarado.

Gilabert ha sugerido, como posible medida de mejora, que los comicios se celebren en un momento distinto al de la romería: “Propongo para futuras elecciones que sean en otro momento para poder respetar el camino y la romería. Yo no he hecho campaña porque creo que el camino no es el momento para ello, debe ser de reflexión, de encuentro con uno mismo y con el hermano”.

Tensión dentro de la misma junta saliente

Una de las circunstancias que más ha sorprendido a los hermanos es que ambas candidaturas provienen de la misma junta de gobierno. A este respecto, Gilabert ha relatado que preguntó en febrero a varios miembros si se presentarían y, al recibir una respuesta negativa, comunicó su intención de postularse. No obstante, “un par de meses después, Manuel Jerez comunicó que presentaba su candidatura, siendo para mí inviable echarme para atrás y abandonar mi proyecto”. Esa decisión coincidió, según sus palabras, con la llegada de la carta amenazante.

En un intento de rebajar tensiones, Gilabert asegura que mantuvo una reunión el Viernes de Dolores con los hermanos Jerez para promover una campaña limpia: “Me reuní con Manolo y Ángel Jerez para pedirles que, manteniendo las dos candidaturas, hiciéramos una campaña basada en el respeto y ofreciendo mi persona para trabajar para la Hermandad si salen ellos como la próxima junta”.

Un compromiso firme con la unidad

Pese a las dificultades, Gilabert ha recalcado su voluntad de trabajar por una hermandad cohesionada y abierta: “Abrir puertas a todos, dejar que cualquier hermano o simpatizante pueda ayudar a lo que la hermandad demande”, ha asegurado. Entre sus propuestas destacan la construcción de una nueva casa de hermandad, el fortalecimiento de la acción social, la integración de los caballistas y la ampliación de la participación en actividades litúrgicas y logísticas.

Con el foco puesto en el cuadragésimo aniversario fundacional que se celebrará el próximo año, Gilabert se presenta como un candidato decidido a liderar el futuro de la hermandad con transparencia, espíritu de servicio y firmeza frente a las amenazas. Como él mismo ha afirmado: “Una Hermandad no se construye solo con ladrillos, sino con corazones unidos”.