¿Quién decide cómo será la próxima Semana Santa?

En estos últimos días, estamos viendo como algunos periodistas de la “prensa morada”, están desvelando conversaciones privadas de determinados presidentes de consejos cofrades acerca de cómo será la próxima Semana Santa. No cesa la rumorología cofrade sobre quien quiere imponer un modelo y diferentes planes alternativos, frente a los que optan por su suspensión.

De ser cierto, que el futuro de la Semana Santa de Andalucía, se decide intentando deshacerse de un grupo de WhatsApp o de cansar a alguno de sus miembros, verdaderamente, es que hemos tocado fondo. ¡Realmente, de pataleta de patio de instituto!

Todo hace indicar, que los presidentes de las capitales andaluzas, más la ciudad de Jerez, son los que están trabajando en intentar sembrar esperanza y buscar soluciones. Se habla de que recientemente hubo reuniones, algunos consejos incluso han desvelado planes alternativos y las palabras de Moreno Bonilla, han agitado las relaciones entre los varones en las respectivas capitales.

Pero, traspasando este prólogo que se está protagonizando, más propio del sálvame cofrade, que de instituciones serias, yo me pregunto ¿quién decide cómo será la próxima Semana Santa? ¿Realmente interesa el bien de las Cofradías y Hermandades de Andalucía o va cada uno a su interés? ¿Agravará está situación el pique histórico entre otros ciudades? ¿Busca alguna implantar algún modelo diferenciador con el objetivo de ser a partir de ahora el referente cofrade?

Me sorprende, como por ejemplo, un presidente de una determinada capital andaluza, pueda hablar de soluciones, cuando no se reunió antes con los que garantizan la seguridad, ni las autoridades sanitarias, ni tan siquiera, con la delegación de Cofradías y Hermandades y menos aún, han reunido a los presidentes de los consejos, agrupaciones y uniones de cada diócesis, para ver la realidad de cada lugar.

¿Cómo pueden hablar determinados presidentes de capitales cuando por ejemplo en la misma provincia hay ciudades con una Semana Santa con más envergadura que la de la propia capital? ¿Cómo puede hablar un presidente sin saber tan siquiera, cuál será la disposición de los párrocos y capellanes? Y es que la casa, se empieza por los cimientos.

¡Ojo con lo que ocurra en las próximas semanas! Pues lo que sí están teniendo cada vez más claro muchos consejos o agrupaciones es que ante la falta de unión que se está viendo, la nula capacidad de cooperación y el caminar hacia un punto incierto buscado solo por unos cuantos, puede ser que se busquen soluciones, sin tener en cuenta a los que ahora las están buscando.

Bien saben los que están al frente de nuestras instituciones, que no tendrán mucha participación a la hora de decidir aquellos que meses atrás querían realizar magnas y extraordinaria en el otoño, pero si, los cofrades serios y currantes, que a pesar de la pandemia están en primera línea de trabajo en su corporación, entendiendo que una Cofradía son 365 días al año y no el día de la procesión.

Por todo ello, el futuro de la Semana Santa, no lo tendrán que buscar un grupo escaso de diez personas, lo tendrán que buscar las Cofradías y Hermandades de Andalucía, pueblo a pueblo, ciudad a ciudad, con la voz de todos, sin excluir a nadie y buscando la salvación de almas, no el ¡y yo más!