La Sentencia celebrará su 75 aniversario con una procesión extraordinaria

La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Sentencia desveló este lunes algunos de los actos con los que tiene pensado celebrar el 75 aniversario de vida de una de la corporaciones más pujantes del actual panorama de la Córdoba Cofrade. Una celebración que dará comienzo con una misa de apertura prevista, a priori, para el mes de septiembre aunque también se baraja el mes de octubre.

Uno de los actos más llamativos será una procesión sacramental de carácter extraordinario que culminará un triduo a Su Divina Majestad. Desde el punto de vista solidario, la hermandad ha previsto una obra social que desarrollará su colaboración con la Pastoral Penitenciaria y la Delegación de Misiones. Un concierto de la Banda de Música de Nuestra Señora del Águila, un ciclo de conferencias y una eucaristía de acción de gracias, son otros de los eventos programados que se irán desgranando paulatinamente. Además se ha previsto la edición de un logotipo, realizado por Ricardo Gil, y un cartel conmemorativo para celebrar una efemérides que, desde el punto de vista patrimonial, tendrá en el estreno de nuevo manto para la Virgen de Gracia y Amparo el hito más relevante.

En efecto, fue en 1944 cuando un grupo de feligreses de la collación de San Nicolás de la Villa, constituido por prestigiosos letrados y conocidos industriales de Córdoba proponen al entonces párroco de la misma D. Paulino Seco de Herrera instituir la cofradía. 2019 será por tanto cuando se cumplan tres cuartos de siglo de los primeros contactos y reuniones encaminados a la fundación de la hermandad. Cabe recordar que en la redacción de los primeros estatutos consta como título Hermandad de Nuestro Padre Jesús ante Pilato, recibiendo la aprobación episcopal en febrero de 1945, con la firma del dominico obispo de Córdoba, el Excmo. y Rvdmo. Fray Albino González Menéndez-Reigada. La primera junta de gobierno será presidida por D. Rafael Mir de las Heras.

El 27 de julio de 1944 se firma un contrato en el que D. Rafael Mir de las Heras encarga al imaginero cordobés D. Juan Martínez Cerrillo la imagen del Titular de la corporación, siendo bendecida en diciembre del citado año, por tanto será también 2019 el año del 75 aniversario del Señor. La satisfacción de la hermandad con el trabajo del artista cordobés, propició el encargo de la imagen de Pilato para acompañar al Señor en su estación de penitencia.

El artista la realiza en un tiempo récord, ya que el contrato se firma el día primero de marzo de 1945, y es entregada en la víspera del Lunes Santo, 26 de Marzo de 1945. La hermandad realiza su primera Estación de Penitencia con ambas imágenes. En estos años la devoción creció hasta el punto de realizar una salida en rogativas por la sequía la noche del domingo 17 de diciembre de 1946, con un recorrido que llegó hasta la plaza de Capuchinos.

Dos años estuvo saliendo la hermandad con la advocación de Nuestro Padre Jesús ante Pilato, hasta que a finales de 1946 adquiere la actual denominación de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia. Curiosamente, por aquella época ya existía en Córdoba la advocación de la Sentencia perteneciente a la hermandad de María Santísima de la Esperanza, pero no había imagen.

En 1954, cuando la hermandad de Santa Marina encarga a Cerrillo la talla de su Cristo titular, renueva sus estatutos y cambia su advocación a la actual de las Penas, por lo que a partir de entonces, la advocación se convirtió en exclusiva para la corporación de San Nicolás, una cofradía cuyo crecimiento se convirtió en una constante desde aquellos primeros años de vida y que en los últimos tiempos la han convertido en una de las referencias de la Semana Santa de Córdoba.

La incorporación de la dolorosa de la hermandad se pospuso hasta 1976. Alonso García Molano, vicario general de la diócesis, bendice el 31 de mayo de ese año una imagen de la Santísima Virgen bajo la advocación de María Santísima de Gracia y Amparo, desestimando el de Ntra. Sra. de los Desamparados que estaba previsto con anterioridad por haber sido utilizado en 1973 por la hermandad de las Penas de Santiago. La imagen fue previamente restaurada por D. Rafael Orti Meléndez-Valdés. En 1979 participa por primera vez en la estación de penitencia con orfebrería prestada por la Hermandad del Cister, ya que la propia no se concluyó hasta 1984.