El pasado viernes la corporación del Sábado Santo recibió la visita de dos miembros de la Muy Antigua, Ilustre, Venerable y Sacramental Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad con sede en la capital peruana. Marcos Isaac Yépez y Rafael Andrade, hermano mayor y procurador, respectivamente, viajaron hasta la ciudad hispalense para conocer la cofradía soleana y compartir impresiones con algunos de los miembros de la hermandad.
La vinculación entre nace desde hace varias centurias. En el siglo XVI no fueron pocos los españoles que emigraron a América. Sevilla era puerta del nuevo mundo y también muchos sevillanos se marcharon hacia un continente inexplorado con tal de iniciar una nueva vida que mejorara las condiciones que aquí tenían. Hermanos de la hermandad de San Lorenzo marcharon a Lima después de la fundación de la cofradía que cierra el Sábado Santo. Además, sus primeras reglas, que datan de 1603, son una transcripción literal de las primitivas reglas de la Soledad, que fueron escritas en 1557 y cuyo ejemplar se encuentra en los fondos de la biblioteca de la Villanova Univesity, situada en la ciudad estadounidense de Filadelfia, en el estado de Pensilvania.
Los dos altos cargos de la hermandad limeña participaron además en la misa del viernes ante Nuestra Señora de la Soledad, obsequiando a la Virgen con un rosario de plata elaborado artesanalmente por artífices limeños. Ignacio Valduérteles, reciente hermano mayor de la corporación de San Lorenzo, hizo entrega a los mismos de un copia de las reglas más antiguas que custodia la hermandad, de 1569, además de un facsímil de las reglas de Roca-Amador, que datan del siglo XVII. Varios siglos después, la Soledad sigue uniendo dos ciudades que, a pesar de la distancia, continúan unidas al pie de la Cruz.





