La Agrupación Musical Virgen de los Reyes de Sevilla, uno de los iconos de la música procesional, ha emitido un comunicado público difundido mediante sus canales oficiales de comunicación en el que manifiesta que «después de cinco años en nuestra actual sede y tras veinte años ensayando bajo techo, nos obligan a abandonar nuestra sede temporalmente tras una nefasta gestión del Consejo de Bandas de Sevilla. En el cuarenta aniversario fundacional, Virgen de los Reyes y Virgen de los Reyes Juvenil se quedan en calle». Un comunicado que concluye con un lacónica «Gracias». Las reacciones no se han hecho esperar.
Decenas de muestras de apoyo de los muchos fans de la formación hispalense se han entremezclado con el apoyo inequívoco de algunas bandas que han querido mostrar su solidaridad con la agrupación. Al parecer, la banda ha debido abandonar el local, que es propiedad de Emasesa, “por motivos de seguridad”. Una posibilidad que era conocida desde hace tiempo por la formación musical que así lo puso en conocimiento del Consejo de Bandas. Según afirma la banda, el Presidente del Consejo de Bandas aseguró que estaban buscando local alternativo, por lo que no había que preocuparse. Un asunto que ahora ha terminado con Virgen de los Reyes sin local de ensayo.
La actual Sede Social de Virgen de los Reyes, «donde desarrollamos nuestra actividad musical», cuenta con cuatro oficinas para diferentes labores: dos oficinas de reuniones, recepción de visitas y contratación, una oficina para labores administrativas de la agrupación (datos de los nuevos componentes, uniformidad, etc.) y una oficina para todo lo relacionado con la música y partituras de la agrupación; una zona de ocio dotada de bar y zona de audiovisuales donde tanto músicos, como familiares y visitantes disfrutan de un refrigerio mientras escuchan el ensayo o contemplan algún video de la agrupación, la tienda oficial, donde se pueden comprar artículos relacionados con la agrupación, el salón principal de ensayo, la sala más amplia de la sede, con 130 m2 aproximadamente, donde se ponen en común las diferentes voces y se preparan tanto los conciertos como las salidas procesionales y cuatro salas divididas por cuerdas: Trompetas, Cornetas, Bajos y Fliscornos. Aquí se montan las distintas voces, que una vez llevadas al salón principal de ensayo dan lugar a las composiciones.





