Un conocido grupo de música católica ha lanzado un nuevo single, llamándome poderosamente la atención su mensaje desde la primera vez que la escuché. El nombre de la canción es «Forofos» y básicamente hace un repaso por numerosas órdenes y movimientos católicos y a modo de oración pide que todos seamos Uno como el Padre y Cristo son Uno. En este repaso, aparecen numerosos grupos muy conocidos por todos nosotros como son el Camino, Maristas, cursillos, las parroquias, Salesianos, Dominicos… Aunque no me pareció una sorpresa, en ningún momento se nombra a las cofradías y empecé a plantearme cuestiones.
¿Son las cofradías una realidad activa en la Iglesia de hoy? Sí, aunque en muchos casos nuestra labor más que evangelizadora y formativa se ha quedado estacada en la caridad, algo fantástico, que debemos realizar pero sin olvidarnos que no somos ONGs. ¿Somos Uno en Cristo y con las demás realidades católicas? ¿Somos uno entre los miembros de la hermandad? A las dos a día de hoy me gustaría que intentaseis responder, ¿Cuantos bandos y enfrentamientos conoces en el seno de tu hermandad? ¿Has recibido formación desde que eres hermano de tu cofradía?
Son muchas las cuestiones que vienen a mi cabeza reflexionando sobre este asunto, y me siento profundamente decepcionado pues lo único que he conseguido ver es cofradías que reman a contracorriente alejadas de sus parroquias, de sus orígenes, hermanos alejados de la Eucaristía, personas que solo viven por ver la imagen y sacar el paso. Se de sobra que hay excepciones pero de verdad se plantea uno si la realidad de las cofradías en la Iglesia es real, útil o necesaria. Por tanto, invito a plantear debate, a cuestionarnos como funciona nuestra hermandad, a plantear si realmente somos Iglesia, si queremos ser Uno en Cristo, si queremos compartir la comunión con todos nuestros hermanos y sus realidades y sobretodo si realmente cumplimos la misión que tenemos dentro del catolicismo, vivir y proclamar el Evangelio.





