El pasado 16 de diciembre, la hermandad de la Merced anunciaba el montaje por parte de la Banda de Música “Tubamirum” de Cañete de las Torres, que acompaña con sus sones el caminar de la dolorosa de Buiza, de la marcha “Reina de la Merced”, que la corporación ha encargado al compositor Francisco José Cañadas Ruiz, con motivo del 800 aniversario de la fundación de la Orden de la Merced, y cuya entrega oficial y estreno serán comunicados oportunamente.
Tres meses después, la nueva pieza, que se incorpora al patrimonio inmaterial de la corporación de San Antonio de Padua, ha sido estrenada en el concierto cuaresmal que la excelente formación cordobesa ha ofrendado este domingo, 11 de Marzo, en San Antonio de Padua. Una marca que encaja con la idiosincrasia y el andar brillante del palio del Zumbacón. Un concierto cuyo programa se ha completado con las marchas “Mercedaria”, de Alfonso Lozano; “Jerusalén”, obra de josé Vélez, “Esperanza de vida”, de Manuel Marvizón y La Virgen de los Desamparados, una composición de Cristóbal L. Gándara.
Reina de la Merced es una marcha de estructura clásica, alegre y vibrante. Con una introducción con la melodía de la «Salve a Santa María de la Merced» esta marcha otorga todo el protagonismo a la cuerda de cornetas, que al igual que en marchas tan conocidas como Esperanza Macarena o Estrella Sublime, brillan de forma especial, llevando el sustento marcial de la composición. El fuerte de bajo, es pura alegría, y el cuerpo de metales de Tubamirum brilla de forma especial. Un fuerte de bajo que invita a imaginar el palio de Santa María de la Merced por las calles de la ciudad. Tras una vuelta a la melodía principal aparece el trío. Pausado, con una melodía suave que finalmente explota en un forte vibrante y carismático que hacen de Reina de la Merced una marcha que como afirmó su director en entrevista a Gente de Paz, se adapta a la perfección a la idiosincrasia y andar brillante del palio del Zumbacón.
Esta pieza supone la segunda obra que compone Cañadas, tras “Blanca Esperanza”, estrenada en 2017 y dedicada a la Virgen de la Esperanza de la Hermandad del Resucitado de Cañete de la Torres, mas conocida por “Los Blancos”. Un autor que cuenta, no obstante con un extenso curriculum que se comenzó a escribir en su más tierna infancia. Nacido en Escañuela (Jaen) en 1990, a la edad de 11 años inicia sus estudios musicales en el Conservatorio Elemental de Música de Andujar (2001-2004), con el profesor D. José María Bermúdez Aguilar. Más tarde ingresa en el Conservatorio Profesional de Música de Jaén (2005-2012), donde destacamos a dos profesores que mas dejaron huella: D. Santiago Rosales Gomera y D. Francisco Infantes Ortiz.
Al siguiente año entraría en el Conservatorio Superior de Música de Vigo (2012-2017), donde empieza sus estudios con D. Adolfo Caride Rodríguez y los dos últimos años bajo la tutela de D. Javier Viceiro-Filgueira. En 2004 forma parte de la Banda de Música “Ciudad de Porcuna” hasta 2008. En junio de 2009 participa con la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León y en julio con el Taller Provincial de Música de Jaen, y en ese mismo año empieza su andadura con la Banda Sinfónica “Ciudad de Jaen”, donde participa en numerosos conciertos hasta 2012, año en el que ingresa en la Banda “Tubamirum” de Cañete de las Torres, hasta la actualidad.
En su etapa en Galicia participa en la Banda de Lobios (Orense), Banda Atlántica de Matamá (Vigo), Banda de Cabral (Vigo) y Orquesta Clásica de Vigo. En 2015 formó parte de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid y en 2017 participa con la Joven Orquesta Sur de España. Ha asistido a numerosos cursos de perfeccionamiento musical en la especialidad de Trompeta, destacando algunos de sus profesores: Vicente Alcaide Roldán, Santiago Rosales Gomera, John Aigi Hurn, Jorge Ginés Gutiérrez. Enrique Rioja Lis, Germán Asensi Auinet, Javier Simó y José Forte Aspérez, entre otros.





