La noticia, que ha saltado en diversos foros en las últimas horas, apuntan a que la hermandad del Carmen del Buen Suceso está preparando una salida procesional con la imagen de su titular lefítica, para el próximo mes de noviembre. Una salida procesional que sería la tercera en poco más de una década ya que ya estuvo presente bajo el cielo de Sevilla en 2006 y posteriormente hace un par de años, en 2015. La Virgen rendiría visita nuevamente al Convento del Carmen de Santa Ana.
En concreto, según apunta El Foro Cofrade, la salida se produciría en dos etapas, el 10 de Noviembre la Virgen se trasladaría en rogativas hasta el convento y el día siguiente regresaría a su templo, en procesión gloriosa, con acompañamiento musical. La hermandad de Santa Genoveva sería la encargada de cederle las andas procesionales para tal evento.
Con esta medida, volvería a recuperarse la presencia de una de las bellezas insustituibles de las Glorias sevillanas, nacida de la gubia de Rafael Barbero en sustitución de la desaparecida en 1931, obra de Duque Cornejo en el año 1931. El Niño Jesús que porta en sus brazos está realizado por el escultor Darío Fernández en 2008.
Cabe recordar que la Virgen salió por última vez en el año 2015, de manera extraordinaria, por el centenario de la refundación de la Orden Tercera del Carmen, tras recibir la pertinente autorización por parte del arzobispado. Fueron dos procesiones en realidad, una de ida, el 18 de julio y otra de regreso, al día siguiente. En aquella ocasión la imagen visitó también el convento de clausura de las carmelitas de la calle Santa Ana donde se celebró una eucaristía. La Virgen del Carmen utilizó el paso de la hermandad de la Salud de San Isidoro y la cuadrilla costalera fue mandada por el capataz José González Mesa.
Antes, en 2006 salió a causa de unas obras en su templo del Buen Suceso que obligaron a que la imagen debiera trasladarse al convento de Santa Inés. El regreso al hogar se realizó en procesión con la Virgen entronizada en el paso cedido por el Carmen de Santa Catalina, recuperando una aneja estampa que no se repetía desde los años 60 del pasado siglo XX, por lo que este nuevo anuncio se erige en una nueva posibilidad de disfrutar de escenas que muchos sevillanos consideraban irrepetibles. El tiempo dirá si la medida tiene vocación de permanencia.





