El presidente de la Junta de Cofradías de Salamanca sale en defensa de su obispo

No hay nada como una buena polémica para tener audiencia y para que las posiciones iniciales se revisen y salgan defensores de lo indefendible de debajo de las piedras. Hace unas horas estallaba la polémica a resultas de una información difundida por la Gaceta de Salamanca que afirmaba que el obispo de Salamanca rechazaba que en las procesiones se hable con acento andaluz. Según afirmaba el medio salmantino había sido a través de un escrito enviado a los 17 hermanos mayores, el presidente de la Junta, José Cornejo. En él se trasladaba la inquietud del prelado porque “los jefes de paso utilizan en sus desfiles procesionales un marcado acento andaluz”. López profundiza en su delirante argumentación añadiendo que no se entiende que durante todo el año “se hable con normalidad”, y en ese día concreto “se utilice un acento que nada tiene que ver con la ciudad en la que vivimos”.

Según añadía la Gaceta de Salamanca, “la reprimenda del obispo responde a la forma de hablar que algunos jefes de paso o capataces dirigen a los hermanos de paso y que, si bien no es generalizado, se va acentuando cada vez más en la Semana Santa de Salamanca. Así no resulta extraño escuchar expresiones como “levantá”, “chicotá” o “Al cielo con ella” con un deje que intenta imitar a los capataces de la Semana Santa de Sevilla. Para intentar frenar esta dinámica, el obispo, como máxima autoridad eclesiástica en la provincia, ha optado por trasladar su opinión al máximo organismo de la Semana Santa”.

Las reacciones en toda Andalucía a resultas de la polémica no se hicieron esperar condenando mayoritariamente una actitud que no hacía más que menoscabar la libertad de los protaginistas de la Semana Santa de la ciudad que están en su perfecto derecho de utilizar el lenguaje que estimen conveniente siempre que éste no atente contra la dignidad de terceros, al tiempo que ponía de manifiesto una falta de respeto al habla andaluza en la medida que el máximo representante de la diócesis salmantina indicaba sobre el habla andaluza que presuntamente emplean algunos “jefes de paso” que “como no es el nuestro, y por consiguiente, no estamos acostumbrados a ello lógicamente suena incluso mal”.

Ahora, el presidente de la Junta de Cofradías de Salamanca, José Adrián Cornejo, ha salido en defensa numantina de su obispo indicando que no ha sido él quien ha mandado la carta, sino que la decisión ha emanado de la propia Junta a iniciativa de los hermanos mayores y siempre «como un consejo, no como una imposición». Así mismo ha añadido que «el Obispo de la Diócesis no ha mandando ninguna carta, no ha hecho ningún manifiesto y no ha prohibido nada. Él no tiene que ver en esto, quiero que esto quede bien claro porque el rumor que se ha extendido es completamente falso».