Bueno, hemos vivido esta pasada semana la esperada y espectacular cabalgata de los Reyes Magos de nuestra ciudad, que ya he sido suficientemente comentada por mi compañera Raquel Medina, con la que coincido al cien por ciento en sus apreciaciones y manifestaciones.
Todos hemos disfrutado con nuestros ojos de la mejora que ha sufrido este tradicional evento de nuestra estimada ciudad, y la verdad a mí personalmente me ha gustado, y personalmente he apreciado una mejoría importante con respecto a las de épocas pasadas.
Pero ahora viene, una vez jugadas las cartas, si, ahora que todos hemos visto el resultado, a decir una facción del ayuntamiento de Córdoba, que la misma no ha mejorado en la misma proporción que el precio del mencionado acto, que la causa es, la privatización del mencionado acto, etc. ya saben cómo siempre los mismos “pegos” y las tradicionales pegas que ustedes pueden imaginar.
Las mejoras han sido claramente vistas por los cordobeses, calidad de la iluminación de las carrozas, aumento considerable del número de ellas, acto final, etc. todo muy acordes con la causa y origen de la manifestación popular de la venida de los Reyes Magos, oiga, desde Oriente que vienen, que no es poco.
Y ahí está, la incoherente política municipal de ciertos concejales, siempre intentando sacar tajada con el método irracional de solo señalar al rival contrario reprochando algo que claramente ha mejorado de cara al público de la ciudad, durante la misma hemos visto al público participar cantando al son de algunas de las tres bandas de música canciones navideñas, “Ya viene los Reyes Magos…” etc. y otras no tanto como “En el coche de papá, nos iremos a pasear…” “Susanita tiene un ratón…” Etc. he visto los habituales remolinos de chiquillería abalanzarse sobre los preciados caramelos, siendo esto último lo único comparable a lo que otros años he visto durante este acto.
Normalmente no acostumbro a mezclar política con mis escritos, pero no puedo menos que felicitar desde estas líneas al responsable de buena parte de lo que he disfrutado, al Sr. Delegado de Fiestas y Tradiciones, D. Julián Urbano, al que quiero señalarle que la línea está ya trazada, ahora solo resta mejorar algún aspecto puntual de la misma. D. Julián, usted sabe, que todo es mejorable, que lo difícil es abrir brecha, ahora que ya se ha marcado la ruta, a darle un par de pensaditas, mejorar solo lo que sea mejorable y dejar como está lo que está bien, sencillo, práctico y simple.
Ahora recuerdo lo dicho por el poeta Johann Wolfgang von Goethe: “Pero sus estridentes ladridos, sólo son señal de que cabalgamos”.





