La Estrella que más brilla de Martínez Cerrillo

La localidad de Villa del Río se prepara para vivir con intensidad los días en torno a su patrona, Nuestra Señora de la Estrella, obra del inolvidable imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo. Los actos darán comienzo con la ofrenda floral el próximo día 2 de septiembre a partir de las 20:30 horas, amenizada por el Coro de la villa Arboreá, al igual que la Eucaristía. Igualmente tendrá lugar el Pregón en honor de la Patrona.

Al día siguiente se celebrará la Misa en el Humilladero, donde se conmemora la aparición de la Santísima Virgen a los segadores, a las 08:00 horas. El jueves, 7 de septiembre, a las 20:00 horas comenzará la Bajada de la Virgen desde la ermita hasta la parroquia de la Inmaculada, siendo el prólogo de la feria de la inauguración de la feria en su honor. Finalmente, el día 8, Villa del Río vivirá su día grande con la procesión de la Virgen por las calles de la localidad del Alto Guadalquivir a partir de las 21:00 horas.

Según escribe Sebastián Montes para La Hornacina, «la devoción hacia la advocación de Nuestra Señora de la Estrella surge en Villa del Río en 1495. La historia narra que unos segadores, naturales de Bujalance, faenaban en un paraje, conocido como Monte Real, las tierras de un vecino de Villa del Río. Cerca de este lugar, se encontraba una fuente al pie de una zarza, de la cual se surtían del agua. Un día, un joven segador que estaba llenando un cántaro en la fuente observó un resplandor que iluminó el lugar, procedente como de una especie de estrella que se encontraba en el centro de la zarza. Quedó el segador paralizado ante aquel acontecimiento y, ante su tardanza, llegaron en su búsqueda el resto de segadores que, de igual manera, quedaron perplejos ante el suceso.

Fue entonces cuando los segadores decidieron bajar al pueblo para contar a las autoridades lo que allí sucedía. Desde el pueblo partió un acompañamiento formado por las autoridades del lugar, el cura y numerosos vecinos. Además, por casualidad, se hallaba pernoctando en el pueblo, situado en el tránsito hacia la capital hispalense, un batallón de tropa del Gobierno; enterado el jefe del batallón del suceso, e invitado por las autoridades, nombró  a un capitán para que saliera con su compañía al son de caja.

Llegaron todos al cercano monte y, estando junto a la fuente, vieron que era cierto lo expuesto por los segadores. Las autoridades dispusieron, con el acuerdo del cura, que se descubriera el fondo de la zarza para cerciorarse del motivo de la novedad. Al momento, sus órdenes fueron ejecutadas por los vecinos, que observaron que el resplandor lo desprendía una imagen de la Virgen Santísima, que sacaron con veneración a la vista de tantos testigos presenciales. Milagrosamente, de la divina imagen mariana brotó sangre en los lugares donde se había arañado con la zarza al sacarla.

La imagen fue conducida a la población cordobesa, en medio de miles de aclamaciones de regocijo y alegría, al son del tambor, siendo colocada, provisionalmente, en la pequeña iglesia de la aldea. El pueblo se apresuró a edificarle una pobre y pequeña ermita en el mismo sitio de la aparición, que hoy ocupa el humilladero, venerada con el titulo de Virgen de la Estrella y aclamada como Patrona de la localidad. Rafael Ramírez de Arellano redacta en 1904 que la fecha de la «aparición» es el año 1495 y la imagen –desaparecida en 1936 la describe así–: «La venerada imagen es un relieve de la Virgen de un tercio de tamaño natural; está de pie con el Niño sentado en el brazo izquierdo, tiene las dos piernas en una posición imposible, formando casi un ángulo recto, las dos piernas unidas por los pies.»

Su ermita actual se encuentra un poco más abajo, entre el pueblo y el lugar de su aparición. Ermita que sufre numerosas pérdidas en la Guerra Civil, siendo la más importante la desaparición de la bendita imagen de Nuestra Señora de la Estrella. Una vez finalizada la contienda, la madre de Martínez Cerrillo, natural de Villa del Río, le pide a su hijo la realización de una nueva imagen de la Virgen de la Estrella, la cual regala el escultor en agradecimiento a que su familia no se vio afectada por la guerra.

La Virgen mide unos 120 cm de altura. La nueva Patrona de Villa del Río llega a la ermita el 2 de septiembre de 1939, pocos días antes de su Festividad (8 de septiembre). Nuestra Señora de la Estrella se presenta tallada completamente hasta la cintura, con el Niño incorporado en la misma talla, el resto es de candelero para vestir. Corresponde a las facciones de Virgen Niña que caracterizan a Martínez Cerrillo, pudiéndose apreciar en su bello y sereno rostro, al igual que en el del Niño, una leve sonrisa y las gotas de sangre que aluden al milagro acontecido en su aparición. Los ojos de ambos son de cristal.

La ermita que da culto a la Virgen de la Estrella es un edificio construido en el siglo XVIII y según nos dice Ramírez de las Casas Deza, «se hizo en el sitio del Calvario demoliendo la antigua en 1738 a costa los vecinos y la imagen estuvo depositada hasta 1749 en la Parroquia». El Retablo se debió de realizar hacia 1770. Su estética e incluso su decoración a base de una talla adventicia, son diferentes a lo que habitualmente se ven en Córdoba. Su planteamiento arquitectónico nos hace pensar en un maestro que trabaja en Córdoba por esos años, Miguel Verdiguier, por lo que nos atrevemos a atribuir a este maestro, al menos, su traza si no su ejecución.

En el año 1939 fue restaurado hasta el ático por los desperfectos ocasionados en la guerra civil, después la acción de las termitas lo erosionaron hasta el punto que todas las Juntas de Gobierno desde el año 1981 consideraban necesaria su restauración. En el año 2000 y previos los trámites correspondiente, el Obispado de Córdoba autorizó el proyecto de su restauración, basado en fotografías obtenidas antes de 1936. Este proyecto ha sido realizado por Rafael Valverde Luján y su ejecución la ha llevado a cabo su hermano don Andrés con la colaboración de sus hijos.

Cada día 7 de septiembre, la Patrona de Villa del Río baja desde su ermita hasta la iglesia principal del pueblo, donde, desde el día 8 de Septiembre, realiza la procesión de su festividad por las calles de la localidad y reside en este templo hasta el mes de Octubre, que es cuando vuelve a su ermita. 

Nuestra Señora de la Estrella fue Coronada Canónicamente 500 años después de su aparición, el día 2 de Septiembre del año 1995, por el entonces Obispo de Córdoba, Monseñor Infantes Florido. Y concedidas indulgencias plenarias a perpetuidad para el santuario por el pontífice Juan Pablo II. A modo de curiosidad, decir que la Virgen posee en su ajuar la Medalla de las Bellas Artes del pintor villarrense Pedro Bueno y la Medalla del Mérito al Trabajo del famoso periodista Matías Prats Cañete, también periodista. Ambos personajes eran grandes devotos de Nuestra Señora de la Estrella».


Fuente Documental La Hornacina y Pedro Rodríguez Cachinero