La hora de la Virgen de la Victoria

San Lorenzo se prepara para otra cita crucial en el calendario de acontecimientos que se desarrollan en el seno de la Parroquia fernandina. Será el próximo 23 de septiembre cuando Nuestra Señora de la Victoria vuelva a protagonizar la salida procesional que la hermandad de la Entrada Triunfal recuperó el pasado año, en virtud de la decisión adoptada por el cabildo general de hermanos de la hermandad dando aprobación a la propuesta formulada por la junta de gobierno que preside Francisco Figueroa, que se marcó como una de las prioridades de su mandato recuperar la procesión de la Virgen.

Una cita en la que recorrerá las calles del barrio de San Lorenzo, tal y como ocurriese el pasado año a hombros de una cuadrilla dirigida por Juan Horacio de la Rosa, pasando por rincones emblemáticos como San Agustín o San Juan de Letrán y acompañada por la Banda de Música María Inmaculada de Linares, formación musical contratada por la hermandad para este menester y que igualmente acompaña a la Virgen de la Palma el Domingo de Ramos, en su alegre caminar acompañada de sus niños hebreos rumbo a la Santa Iglesia Catedral. Como preámbulo para la salida procesional la corporación penitencial ha previsto un ciclo cultual que se desarrollará entre los días 20 y 22 de septiembre.

La Virgen de la Victoria, que el pasado año fue sometida a una pequeña intervención en su mano derecha, que presentaba un dedo fracturado, en concreto de la mano derecha, la que sujeta el cetro que porta la imagen – una pequeña intervención ejecutada por el tándem de imagineros cordobeses Pablo Porras y Juan Jiménez quienes además incorporaron a la imagen un nuevo sistema de sujeción del cetro de tal modo que se eviten contingencias similares en el futuro- está datada del siglo XVIII y su autoría es desconocida, aunque sí se conoce que fue restaurada por Miguel Arjona una vez pasó a formar parte de la Hermandad de la Entrada Triunfal.

Incorporada en 1982 como titular mariana de la corporación del Domingo de Ramos, adquirió una especial relevancia una vez vinculada a la corporación, erigiéndose como nueva protagonista de la estación de penitencia junto a la hermosa talla del Señor que realizase tiempo atrás Juan Martínez Cerrillo a partir de su primera salida en el año 1986 y convirtiéndose en uno de los símbolos inequívocos del afianzamiento de la hermandad. A partir de ese entonces, la Virgen de la Victoria comenzaría a cerrar la ilusionante mañana del Domingo de Ramos.

No fue hasta el año 1994 cuando María Santísima de la Victoria perdió su carácter penitencial con la llegada a la hermandad de Nuestra Señora de la Palma, dolorosa que fue incorporada estatutariamente el año anterior y había sido realizada por Francisco Romero Zafra en 1991, pasando a ocupar el puesto de su antecesora en la salida procesional. Con esta notable modificación, la Virgen de la Victoria, lejos de caer en el olvido o desaparecer del panorama cofrade cordobés al igual que ocurriera con muchas otras tallas a lo largo de la historia, se mantendría como titular de la cofradía, comenzando a recibir culto bajo advocación de Gloria.