La Misericordia de Málaga inicia los trámites para coronar canónicamente a la Virgen del Gran Poder

El Cabildo General de hermanos de la Hermandad de la Misericordia de Málaga ha aprobado iniciar los trámites para la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Gran Poder. Así lo ha notificado la cofradía malagueña en un sucinto comunicado en el que ha subrayado que es «un honor para nuestra corporación Nazarena y centenaria, el poder tener a Nuestra Titular Mariana Coronada».

Nuestra Señora del Gran Poder es una imagen anónima, profundamente restaurada y reconstruida en 1979 por Luis Álvarez-Duarte y en el año 2006 por el profesor Juan Manuel Miñarro. Se trata de una imagen de vestir del siglo XVIII, de autor desconocido, que fue depositada en la iglesia parroquial de San Pedro en ese mismo siglo, procedente de la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación.

En esta iglesia parroquial, y en éste mismo siglo se articuló alrededor de la imagen una Cofradía de Culto denominada Cofradía de nuestra Señora de los Dolores que en el año 1883 –debido al cierre de la iglesia de S. Pedro- se trasladó junto con las demás cofradías, organizaciones parroquiales y archivo a la iglesia del Carmen.

En 1884 –ya en el Carmen-, se unió con otra cofradía también procedente de S. Pedro denominada Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Buena Muerte y Ánimas, para formar la desde entonces denominada Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Buena Muerte y Nuestra Señora de los Dolores.

Ya en pleno siglo XX -en los años veinte- la cofradía se unió a la otra hermandad establecida en el Carmen desde 1864: la de NuestroPadre Jesús de la Misericordia. Esto dio lugar al nacimiento de la actual Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, Santísimo Cristo de Ánimas y Nuestra Señora del Gran Poder y San Juan de Dios todavía existente en la actualidad.

En 1971, el escultor D. José Palma Burgos recibió el encargo de realizarle un nuevo juego de manos, que le fueron colocadas en Enero de 1972. En 1979, debido al mal estado físico de la imagen, le fue encargada la restauración al imaginero sevillano Luis Álvarez-Duarte, quien llevó a cabo una transformación tan profunda de la imagen, que supuso en la práctica, un cambio radical en el aspecto de la imagen, perdiendo con ello la primitiva estética, además de tallar un nuevo juego de manos para la Virgen.