Ana Pérez inunda de plata y orgullo a la Hermandad de las Aguas

Ana Pérez, hermana de las Aguas desde muy temprana edad, que realiza anualmente su Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral acompañando al Santísimo Cristo de las Aguas, a Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y a María Santísima de Guadalupe, ha vuelto del Torneo Internacional de Duiven (Holanda) con cuatro medallas -tres de ellas de plata- situándose en una posición envidiable de cara al Mundial de Montreal.

La gimnasta ha vuelto a convertir en noticia lo que es una condición consustancial de quienes componen los cortejos de nuestras cofradías cada primavera, ser personas normales, que se desarrollan personal y profesionalmente como el resto de sus conciudadanos en la sociedad en la que viven con la única particularidad de ser cristianos y cofrades y de llevar a gala y con el mayor de los orgullos las tradiciones heredadas de sus mayores y trasmitidas de generación en generación.

De nuevo, los hermanos de las Aguas en particular y todos los cofrades del mundo en general, sienten que las cofradías son capaces de llegar a cualquier sitio. Seguro que el Santísimo Cristo de las Aguas estará con ella, para ayudarle a cumplir sus sueños que a partir de hoy se han convertido un poco en los sueños de todos los cofrades.