Las bandas y su distorsión de la Semana Santa

En realidad, ni merecería unas líneas. Pero se debe contar. La actualidad cofrade está llena de noticias sobre bandas. Cada día saltan a las redes sociales comunicados de hermandades informando que bien contratan o prescinden de una formación musical, y bandas que anuncian que han llegado a un acuerdo o desacuerdo con tal cofradía.

Se especula y mucho sobre la banda que puede entrar a formar parte de tal corporación. Da igual que sea de Cornetas y Tambores, Agrupación Musical o Banda de Música. En las tertulias cofradieras de los barrios, las hermandades, el trabajo y las clases no se habla de otra cosa. “En tal paso deberían de poner Agrupación Musical, no pega Cornetas y Tambores”. “Dicen que allí va a tocar Esencia o El Sol”, “¡Qué va! Yo he escuchado Centuria”.

Llegas a casa y miras tu ‘Whatsapp’. Más de 200 mensajes de un grupo. “¿Te has enterado que tal hermandad ha echado a la banda porque fulanita le ha ofrecido tres mil euros más?”. “¡Venga ya! Pero si esa no tiene punto de comparación con la otra!”. “Fulanita no aguanta más allí, al año que viene se va. Entrará la banda tal”. “¿Pero ya sabes cuál va a entrar si todavía no se ha ido?”.

Señores, las bandas están dispersando la Semana Santa. Y la culpa la tenemos nosotros, los que hablamos del cotilleo de las bandas con las hermandades, los que lo publicamos y compartimos. Llevamos a las formaciones musicales a un pedestal que no deberían de estar. A una importancia que lleva a que la Semana Santa no tenga sentido.

Las bandas son sólo un agregado, un componente que hace posible este fabuloso teatro de la Semana Mayor. Su importancia la tienen. ¡Qué maravillosa tarea la de dar el pellizco a la gente cuando un Cristo va al son del compás de la banda! ¡Qué te lo agradecen los costaleros que escuchándoos no pierden el paso y se van aliviando con vuestro sones!

Pero no puede pasar de eso. Tener una responsabilidad que comparten con costaleros, nazarenos, priostes, encendedores y un largo etcétera de personas que hacen posible lo que de verdad nos importa, hacer grande la Semana Santa. Pero nunca las bandas podrán estar por encima de las hermandades, ya que con ellas o sin ellas la total protagonista es la Madre de Dios. La esencia de todo esto.