La lluvia y el viento que han provocado la suspensión de las salidas procesionales de la Madrugá de Sevilla han generado una auténtica oleada de fe a las puertas de los templos hispalenses. Buena muestra de ello han sido las ingentes colas de fieles y devotos que han acudido a la basílica de la Macarena para visitar a la Virgen de la Esperanza y al Señor de la Sentencia entronizados en sus pasos.
Tal ha sido la afluencia que la Hermandad del Arco ha desvelado que nada menos que 84.240 personas han acudido a la llamada desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche para ver a los titulares de la cofradía sevillana. De hecho las colas llegaban hasta más allá de la calle Parras.
«Ha sido una masiva demostración de fervor y devoción a Nuestros Sagrados Titulares; un Viernes Santo diferente pero conquistado por la Esperanza», ha subrayado la Hermandad que, si bien no ha podido inundar con sus 4000 nazarenos las calles de la ciudad camino de la Santa Iglesia Catedral llenando de fe rincones de Sevilla si ha logrado que se hayan contado por miles los que han acudido al templo para llenarse de Esperanza.
Una nueva muestra del incalculable valor que tiene la religiosidad popular en la ciudad de Sevilla.









