Rebelión en el Calvario

Hace unos días me siguió una cuenta en Instagram llamada “Rebelión en el Calvario”. Lo primero que se me vino a la mente fue que podría tratarse de una persona que vaya en contra de la Semana Santa, como tantos y tantos casos de estos que hay hoy en día. La verdad hay que decirla, me entró bastante curiosidad. Cuando me metí en su perfil, mi asombro fue más que palpable cuando percibí, que no era ningún loco que vestía una camiseta morada, sino, que era -dicen ser ellos- un grupo de hermanos de la hermandad del Calvario que por lo que se nota le tiene un -“poquito de tirria ná más”- a esta junta de gobierno. Seguí indagando sobre ellos en diversas publicaciones y al final, me salí. No tardé más de dos minutos.

En mi opinión, hacer público en las redes sociales el desacuerdo que tiene un número de hermanos contra una actual junta de gobierno es deshonrar y manchar el nombre de una cofradía. Realizar este tipo de opiniones de manera anónima y con la imagen de los titulares es algo, que al final a quien perjudica es a la imagen que se da de puertas hacia fuera. Todas las personas tenemos el derecho de estar en desacuerdo con los ideales de una junta de gobierno, sean lo motivos que sean, pero debe de entrar en raciocinio de una persona hacerlo en el lugar y el momento adecuado. Para algo existen los cabildos de hermanos.

Por otro lado, discrepo con los pensamientos de este número de personas. Las destituciones de capataces es algo que en todas las hermandades ha pasado. Muchas veces criticadas, por las formas en las que se llevan a cabo. Es cierto que desde que Fernando Chiachío se fue del martillo, en ese ámbito la cofradía entró en una inestabilidad, pero que al final lo supieron arreglar. El nombrar a Carlos Lara al frente del llamador del señor del Calvario y a Jesús Ortigosa al del palio, ha hecho que la puesta en la calle de los pasos sea más que exquisita y elegante. Para comprobarlo, solo haría falta ver los videos del año pasado llegando a San Lorenzo. Ahí se demuestra el buen hacer de los dos capataces delante de un paso, aportándole el talante y caché que requiere dicha corporación del Miércoles Santo.

Entiendo que la antigua cuadrilla trabajara por la hermandad, como tiene que ser, pero habría que darle tiempo a la actual para ver si también lo haría. El claro ejemplo está en la cuadrilla de la hermandad de la Cena. Una cuadrilla comprometida con la cofradía y que trabaja en ella día a día.

Otro tema que sale a relucir, es el de las bandas. Este numero de hermanos de la cofradía de San Lorenzo, echa de menos a la banda de Jesús Despojado que llevaba tocando desde el año 2003, una banda peculiar y singular en la geografía musical de nuestra comunidad. Pero pienso, al igual que en con el asunto de los capataces, que es algo natural el cese de un puesto. Nada en esta vida hay fijo y menos si hablamos de contratos. Creo que la apuesta de una banda cordobesa es muy importante en una hermandad de renombre, como yo contemplo en el Calvario. Pocas son las hermandades que miran las bandas de Córdoba antes que irse a una de fuera que tenga más popularidad. Por lo que, la apuesta que ha hecho la junta de gobierno de Rafael Guerra, la veo excelente. Además, hay que decir que han apostado por una de las formaciones musicales que se muestran en una escala bastante ascendente en una mejoría que se palpa en cada Semana Santa.

El último tema, que sacan a relucir, del cual no puedo opinar por que los desconozco, es el “regalar” las papeletas de sitio de los hábitos nazarenos, de cara a la estación de penitencia para que así tenga más cortejo. Imagino que eso es un simple bulo y que ninguna hermandad, de ese talante, estaría dispuesto a hacer. Lo puedo decir por que soy de una hermandad que no tiene un extenso cortejo, y que también hubo una época que ese rumor pululó de boca de quien no tenia ni idea. Otra cosa, es que la cofradía actué como hermandad ante hermanos que quieran salir y en etapas difíciles no puedan permitírselo, creo que, si son por esos motivos y ante ese tipo de situaciones, la hermandad del Calvario ha actuado de la mejor de las maneras posibles.

En conclusión, hay que saber como hacer las cosas y la verdad, que desde mi punto de vista, no son estas la mejor de las maneras. Da la sensación de que quieren el poder por que se lo han quitado. Quizá, por lo que reflejan con este tipo de actos, le haya mordido la serpiente. Es una lástima que una hermandad tan característica de la Semana Santa cordobesa se vea ensuciada por gente así. Mi consejo, para algo existen los cabildos.

Hay que agradecer que siempre haya gente que mire por su cofradía y le haga frente a este tipo de personas, como paso en la publicación a la que me refiero.