La revolución que ha tenido lugar en el seno de la hermandad del Cachorro, con el nuevo acompañamiento musical para el paso del Cristo de la Expiración, que procesionará el próximo Viernes Santo acompañado de una banda de música de plantilla completa, la Banda de Música de la Puebla del Río, ha puesto en boga un asunto que algunos venían apuntando en los últimos años y que ha adquirido una inusitada actualidad en los últimos tiempo, la posibilidad de que bandas que habitualmente acompañan a paso de palio hagan lo propio con pasos de Cristo. Una opción que en Sevilla ya fue escogida por la Asociación del Cristo de los Desamparados del Santo Ángel y que en ciudades como Córdoba sucede desde hace años con el Señor Amarrado a la Columna o con el Cristo de la Providencia pero que es absolutamente común en ciudades tan cofrades como Málaga.
El acompañamiento que la Banda de la Puebla puso al servicio del impresionante crucificado trianero con motivo del Santo Entierro Grande puso en el disparadero una posibilidad que no es ninguna novedad aunque algunos se rasguen las vestiduras pero que sí supone un giro copernicano en el estilo de las cofradías en liza.
El último de estos rumores, que circula con fuerza por los mentideros cofrades tiene como protagonista otro paso de Cristo hispalense, curiosamente en el que sale a la calle entronizado un crucificado con la misma advocación que el cristo de la Basílica del final de la calle Castilla, el Cristo de la Expiración del Museo, que protagonizó un instante histórico e inolvidable el pasado Sábado Santo, cuando el paso del Cachorro pasó por su capilla y a los sones de la formación musical cigarrera, ambos cristos expirantes estuvieron frente a frente.
Las cosas están así: Se comenta en foros y mentideros, al respecto, que un grupo de hermanos de la corporación del Lunes Santo está dispuesto a proponer que el cristo del Museo procesione acompañado por una banda de música de plantilla completa en lo que supondría una nueva revolución en el seno de las cofradías sevillanas.
Cabe destacar que, en este caso, las reglas corporativas limitan esta posibilidad de modo que esta opción debería ser llevada a un cabildo de índole extraordinario para propiciar un cambio con una mayoría cualificada de dos tercios de los votos emitidos.
Una cuestión que, en cualquier caso, no parece que vaya a ser asumida por la actual junto a de gobierno que culmina su mandato en los próximos meses. Sea como sea, el asunto está en la calle y la posibilidad existe, más allá de que termine o no materializándose. ¿Ustedes qué opinan?





