El pasado 10 de julio comenzaron las tareas de remodelación de la Capilla de Pasión, con objeto de alinear las imágenes de la Santísima Virgen y de San Juan en el mismo plano que el Señor, integrando sus peanas en el altar de plata. Las actuaciones, según lo previsto, se prolongarán hasta el 31 de julio. Desde la mañana del sábado 8 y mientras duren las reformas, los titulares de la corporación permanecerán en el altar de Ánimas, donde recibirán sus cultos correspondientes y la veneración de los fieles que, durante ese tiempo, podrán acceder a la Iglesia Colegial a través de la puerta central de la plaza del Salvador. Una coyuntura que compone una escena insólita para el espectador contemporáneo que pasará a la historia de la que nuestro compañero Benito Álvarez ha sido testigo, como evidencia esta excelente crónica gráfica.
El origen de esta actuación tuvo lugar en un acuerdo del Cabildo de Oficiales que fue aprobado el pasado mes de febrero por la Comisión Provincial de Patrimonio de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, contando con el visto bueno del Rector de la Iglesia Colegial del Divino Salvador. El proyecto incluye la reubicación de las peanas de la Virgen de la Merced y la de San Juan Evangelista para situarlas en línea con el altar y así conseguir una mayor armonía del conjunto.
Con esta nueva ubicación de las imágenes, la Hermandad de Pasión responde a la petición de sus hermanos y también de muchos fieles y devotos que se traduce en conseguir la perfecta visión de sus imágenes desde la iglesia. Hasta ahora, para poder ver a la dolorosa por ejemplo, había que acceder al interior de la capilla. La reforma permitirá que los titulares estén en el mismo plano frontal, mimetizándose con el altar.





