La Banda de la Cruz Roja de Sevilla homenajea al maestro Beigbeder

La Banda de Música de la Cruz Roja de Sevilla ha anunciado a través de sus distintos medios oficiales de comunicación su nuevo trabajo discográfico, en el cuál se incluirán un selecto repertorio de marchas procesionales compuestas por el mítico compositor Germán Álvarez Beigbeder, del cual se cumplen 50 años desde que falleció aquel año de 1968. El proyecto estará dirigido por José Ignacio Cansino, investigador, profesor doctor de la Universidad de Sevilla y director de la Banda de la Cruz Roja, contando con el asesoramiento del profesor José Manuel Castroviejo, uno de los máximos especialistas en dicha temática y autor del riguroso libro «De Bandas y Repertorios, la música procesional en Sevilla desde el siglo XIX» y con la colaboración de la Hermandad de San Roque de Sevilla.

Son varias las marchas del músico jerezano que han sido añadidas al repertorio de la prestigiosa banda sevillana, las cuales podrán escucharse en los pasos a los que los músicos acompañen en Semana Santa. El título del trabajo discográfico homenaje a Germán Álvarez Beigbeder es «Memoria Eterna», en clara alusión a una de las marchas más populares del compositor. Se espera que este trabajo discográfico vea la luz a finales del presente año.

Germán Álvarez Beigbeder. 50 años del fallecimiento de un genio desconocido.

El maestro Germán Álvarez Beigbeder nació en Jerez de la Frontera en diciembre de 1882. Durante su vida fue Músico Mayor de la Armada y director de la Banda Municipal de Jerez, la cual fundó en el año 1930. En su faceta como compositor, la más conocida en su ciudady, por desgracia, la que más inadvertida ha pasado en el resto de nuestra geografía, destacan muchísimas obras entre las que se puede mencionar «Memoria Eterna» -compuesta con tan solo 17 años-, «Al Pie de la Cruz», «Cristo de la Expiración» o, por supuesto, «Desamparo», quizá la marcha más descriptiva de lo que era el maesstro Beigbeder componiendo.

De su estilo compositivo, quienes conocen su obra en profundidad afirman que Beigbeder no componía música para los costaleros, ya que en su época el objetivo de la música no era el lucimiento costalero o cuanto menos la facilitación de su trabajo, sino la creación de un ambiente propicio y acorde al momento que se estaba viviendo con una Virgen en salida procesional, que solía estar lejos de la algarabía que se vive hoy en día con un paso de palio en la calle. Por eso el estilo del músico jerezano es más bien fúnebre y sobrio, y revisten cierta dificultad para el andar de un palio aunque, como no podía ser de otra manera, el compás de la marcha siempre acompaña al paso.

Por otra parte, parece ser que fue uno de los primeros compositores en utilizar la corneta en las bandas de música. Antiguamente, las bandas militares llevaban dos secciones, la de cornetas y la de música, que tocaban alternativamente en sus actuaciones, pero al joven compositor jerezano -por aquel entonces- le parecería un desperdicio ver a los músicos ociosos y decidió que ambas secciones se fusionaran para interpretar música. De hecho, una de las primeras marchas procesionales con cornetas fue «Nuestra Señora del Rosario», obra de Germán Álvarez Beigbeder, escrita en 1906.

La obra de Beigbeder ha estado muy centrada en la Semana Santa de su Jerez de la Frontera natal, donde diversas Cofradías poseen una marcha dedicada por el maestro. Quizá por ese localismo su obra es relativa y tristemente poco reconocida, aunque posea la exquisitez de los grandes maestros compositores del pasado siglo. Marchas como «Amargura», «Virgen del Valle», «Reina del Carmelo», «Cristo de la Expiración» o «Nuestra Señora del Mayor Dolor» enriquecieron notablemente el patrimonio músico-cultural no solo de las respectivas Hermandades, sino de toda