Cuando Valme rompió el Silencio del Amor

Nunca es mal momento para echar la vista atrás y analizar lo que ha dado de sí la pasada Semana Santa. Este tiempo estival, en el que la actividad de las Hermandades decrece excepto en el tema de acompañamientos musicales, es una buena ocasión para reflexionar sobre distintos binomios entre bandas y Hermandades que hemos podido observar la pasada Semana Santa, sea por el motivo que sea.

En este primer artículo de esta serie, en la que dirigiremos la mirada a binomios entre formaciones musicales y pasos, nos gustaría analizar el estreno de la Agrupación Musical de Nuestra Señora de Valme de Dos Hermanas tras el imponente paso de misterio de Nuestro Padre Jesús del Silencio, titular de la Hermandad del Amor de Córdoba. Era el primer año que los sones de la formación nazarena sonaban tras el misterio de la Cofradía del Cerro, y ciertamente pasaron el examen de sustituir a otra gran agrupación musical, la de la Santa Vera-Cruz de Castro del Río, con muy buena nota. Tanto así que estamos en condiciones de afirmar que, casi con total seguridad, el próximo Domingo de Ramos, la Agrupación Musical de Valme volverá a sonar para que el barrio del Cerro conquiste los corazones de Córdoba en su estación de penitencia. Buena muestra de la gran calidad exhibida por los músicos de Dos Hermanas, que convencieron en la Hermandad del Amor gracias a su buen hacer.

A título personal me gustaría destacar el paso del impresionante misterio de Nuestro Padre Jesús del Silencio por el Arco de Triunfo en su recorrido de vuelta de la estación de penitencia de la Santa Iglesia Catedral, cuando sonó la marcha «Entregado a su Pueblo», de José Manuel Mena Hervás, conocidísimo compositor de un amplio número de marchas del estilo de agrupación musical, que además dirige musicalmente a la formación musical de Valme de Dos Hermanas. Además, para la formación nazarena fue especialmente emotiva la subida de la rampa del misterio en la recogida, después de varias horas de música hecha oración para el Señor del Silencio, donde sonaron composiciones como «Una Saeta desde el Cielo», «Estrella Reina del Cielo», «Id en Paz», el «Ave María» y, finalmente, el Himno Nacional.

No cabe duda de que la Agrupación Musical de Valme es símbolo de garantías, gracias a su experiencia y calidad contrastada en ciudades importantes de nuestra geografía, y a la magnífica interpretación de su amplio repertorio, entre las que destacan las composiciones propias, obra de su director musical, Mena Hervás, uno de los músicos con más repercusión en el panorama andaluz en lo que a música procesional del estilo de agrupación musical se refiere, autor de marchas tan míticas como «Oración» o «Estrella Reina del Cielo», entre muchas otras.