El último mandato de Francisco Gómez Sanmiguel en la Agrupación de Cofradías de Córdoba ha supuesto una revolución en cuanto a lo pictórico se refiere. A lo largo de estos últimos cuatro años las elecciones de los cartelistas de la Semana Santa, – el último será presentado mañana -, han propiciado una nueva etapa en la que Córdoba sin duda ha sido la gran ganadora.
Una revolución que se inició con el anuncio de la afamada artista carmonense Nuria Barrera en el año 2017, perfección en los pinceles que fue seguida por César Ramírez en 2018 y más recientemente por el malagueño Raúl Berzosa en el pasado año 2019 y que, para este 2020 el elegido fue Fernando Vaquero.
Un poker de ases que vino a demostrar que la mejor manera de anunciar la Semana Santa de la ciudad de San Rafael era a través de grandes obras de arte y, como no, que los encargados de hacerlo sean los nombres propios de la pintura sacra actual. Por estas decisiones, sólo cabe felicitar a la persona que las ha tomado.
Aun acabando esta etapa en la Agrupación de Cofradías, solo cabe esperar, tras el éxito cosechado, que sigan por la línea fijada en estos últimos años, y no dejen de sorprendernos con sus elecciones, porque artistas que puedan engrandecer la Semana de Pasión cordobesa aún quedan muchos.
Mañana Fernando Vaquero dará a Córdoba una nueva pieza convertida en cartel anunciador, que no dejará indiferente a nadie, cerrando este mandato con una obra de arte a la altura.
El Obispo de Jaén llama a vivir el VIII Centenario de la Virgen de la Cabeza como un «auténtico tiempo de gracia»
Madre de Dios del Rosario realizará por primera vez su salida procesional en horario matinal el próximo 12 de octubre
La Hermandad de los Dolores del Puerto de la Torre recupera un fragmento de la antigua Dolorosa destruida en 1931
El Socorro desvela el recorrido de su salida del 27 de septiembre, que contará con un tramo azul y el acompañamiento de la Banda de la Estrella
Güevéjar acoge este fin de semana los cultos y la procesión en honor a su Patrona, la Virgen de las Angustias
La restauración de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo sitúa su origen en torno a 1604-1606 




