El Resucitado de Córdoba: Cinco siglos de Hermandad

La Cofradía de Nuestro Señor Resucitado, María Santísima Reina de Nuestra Alegría y Nuestra Señora de la Luz, Madre de la Juventud, lleva varios años trabajando para poner en valor su rica historia de cinco centurias de existencia, realizando la búsqueda de nuevos testimonios documentales, tomando como punto de partida la referencia recogida por Rafael Ramírez de Arellano en su libro Inventario Monumental y Artístico de la Provincial de Córdoba, donde hace referencia expresa a las reglas corporativas, fechadas en el último tercio del siglo XVI con el siguiente tenor literal:

“Libro de constituciones de las Cofradías de las Animas y del Resucitado. Aunque encuadernadas en un volumen, son dos cosas distintas. Todo en un pergamino. en la primera hoja hay una cruz primorosa en rojo y blanco y en el centro la cifra de Cristo en negro y blanco. Siguen interpoladas las constituciones de la cofradía del Resucitado, cuya aprobación es de 15 de junio de 1585, y después vuelve a encontrarse las de Ánimas con letras iniciales del mismo buen gusto entre mudéjar y gótico de la cruz citada. Están aprobadas a 28 de octubre de 1498”.

Este importante dato fue publicado por varios autores, aunque el referido documento fue localizado en Bilbao, en concreto en la Biblioteca Diputación Foral de Vizcaya, con el título de “Constituciones y reglas para la formación de la Cofradía de la Santísima Resurrección y Ánimas de Purgatorio”, registradas con Signatura AR-MSS-10. 

La hermandad publicó en noviembre del 2021 el libro titulado “El origen de la religiosidad popular en Santa Marina en torno al Resucitado” cuyo autor es Antonio Cantero Muñoz, donde se explica la razón de ser de su ubicación en dicha ciudad. Deriva de la presencia en la ciudad de Córdoba del sacerdote vasco Martín María de Arrizubieta Larrinaga, que ejerció cómo párroco de Santa Marina entre 1951 a 1982, falleciendo en Córdoba el 1 de septiembre 1988. Este documento junto con otros que poseía el referido clérigo forma parte hoy en la Biblioteca de la Diputación Foral de Vizcaya, que se conoce con el nombre de Fondo Arrizubieta, cuya referencia concreta aparece recogida en Catálogo del Fondo Arrizubieta de la Biblioteca Foral de Bizkaia: Bizkaiko Foru Aldundia, Kultura Saila, Kultur Zabalkunderako Zuzendaritza Nagusia. Diputación Foral de Bizkaia, Departamento de Cultura, Dirección General de Difusión Cultural, D.L. 1994.

El Fondo Arrizubieta consiste en 6.000 ejemplares, de los que 1.500 de los cuales son de tema específicamente vasco. Proceden de una adquisición mediante compra, realizada por la Diputación Foral de Vizcaya a Ana Recio Hucha, heredera de Martín de Arrizubieta, el 28 de marzo de 1990. De todo lo anterior, se deduce que Martín María de Arrizubieta Larrinaga no era su legítimo propietario, simplemente lo poseía en razón de ser párroco de Santa Marina, y cuando falleció sus herederos entendieron que formaba parte de sus bienes, que en lo que respecta a libros y manuscritos vendieron a la Diputación Foral de Vizcaya. Este dato se deduce de la propia existencia de la cofradía desde hace cinco siglos en la Parroquia de Santa Marina de Córdoba, con la referencia documental al libro de Rafael Ramírez de Arellano, que refleja que las reglas de la cofradía estaban en la Parroquia de Santa Marina de Córdoba.