Estamos en una época que se suele tener un cierto descanso en cuanto a actos cofrades se refiere. Ya tras la nueva elección del nuevo presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, se tornan en buenas voluntades los designios que vaya a tomar dicha junta de gobierno.
Y mientras llega la festividad del Carmen nos encontramos, como decía, con unos días más tranquilos, en cuanto actos, pero en cuento a ensayos tenemos ensayos con las dos hermandades carmelitanas y sus pasos respectivos y con los de la Santa.
Así con estos días de verano de verdad, el de todos los años, mitigamos como podemos este calor y con ello sus horas más duras con nuestros respectivos aparatos de aire acondicionado y viendo futbol. Típico estatus romano para tener al pueblo medio callado ante tanta andanza política que perturba nuestras razones y que parece nos da igual todas esas fechorías que hicieron, hacen y seguirán haciendo nuestros políticos.
Ver para creer, la compra ya de hasta el poder judicial.
De esta guisa o manera, esto sucede y se extrapola a otros ámbitos. Como por ejemplo el cofrade. Vemos y somos cómplices de todas esas andanzas por nuestro silencio. Somos verdaderos jueces encubridores de todas las correrías habidas y por haber.
Y cuando un medio las detecta y a la vez detesta, se forma la de siempre, cortinas para esconderse los verdaderos ladrones de ilusiones que a la misma vez son los lacayos del poder, ante la mirada complaciente de sus valedores.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes, hoy es festividad de San Antonio María Zaccaría.





