La jornada de ayer en la ciudad de Málaga, capital de la costa del sol, fue cuanto menos movida. Todo ello ocasionado por el cabildo que tuvo lugar en la Archicofradía del Paso y la Esperanza, con el fin de cambiar la música que acompañe al Nazareno en la próxima Semana Santa.
El trono del Señor ha sido acompañado por banda de música, algo muy común en la Semana Santa malagueña, pero como se comunicó en esta casa hace unos meses, la banda de cornetas y tambores de la hermandad, rompía su vinculación con la Hermandad de la Exaltación de Sevilla con el fin de acompañar a su titular el próximo Jueves Santo 2024. Dicha banda acompañaba a su cofradía en la cruz de guía, tras finalizar el contrato en Sevilla. Si bien, la junta de gobierno actual, decidió que la propia banda acompañara por fin al Señor. ¿Y qué pasó? Pues un revuelo que se veía venir.
En el cabildo de ayer, 903 hermanos ejercieron su derecho a voto, ganando el Sí al acompañamiento por parte de la banda dirigida por Alfonso López. Todo esto ha desencadenado una situación bastante extraña en Málaga, ya que hay tanto hermanos como público cofrade malagueño que no ven con buenos ojos el cambio. Incluso hay gente que admitirá no ver la cofradía por dicho cambio, así como hombres de trono poco conformes.
Bajo mi punto de vista, creo que ganan ambas partes. La banda del Paso y Esperanza es una formación con un nivel excelso y exquisito, demostrándolo así con tanto trabajo y esfuerzo y que entiendo que, aun dejando Sevilla de lado, no hay orgullo más grande que tocarle a su titular. En cambio, la archicofradía podrá disfrutar de una de las mejores bandas actualmente y que, además, pertenece a la propia corporación.
Así pues, gana la corporación y gana Málaga, y esperemos que esto sea por mucho tiempo.





