– Oye, que dicen que este año la carrera oficial vuelve a la calle Real.– ¡Qué pesados estos cofrades! Que se aclaren ya. Por cierto, querrás decir el «salón de celebraciones Real» con tanta mesa y silla. Y veremos si vuelve el micrófono para las saetas. Solo falta la bola de discoteca.– Una Sierpes en toda regla, vaya.– Si al final va a tener razón el «progre» de mi padre. La tradición por la tradición es una soberana memez como argumento.– La vieja guardia cofrade de la ciudad está contentísima. Los jóvenes no tanto.– ¡Juventud divino tesoro! Los viejos no se dan cuenta de que esta ya no es ni será la C/Real Oficial de su juventud. Han cambiado las circunstancias, por lo tanto, habiendo alternativas mejores… Córdoba, Cádiz, Jerez… Todas cambiaron sus recorridos oficiales cuando se volvieron insostenibles.– ¿Y el público general qué crees que opinará?– Pues la gente no es tonta y en cuanto sople una mijita de levante y las mesas estén todas ocupadas a ver a quién encuentras viendo cofradías en el tramo de los quebab y en el de la casa con la funda.– ¡En esos sí que harían falta estufas! Y luego está el tema de la seguridad…– Con tan pocas salidas de evacuación, verás como a otras dos madres les de por hacer kickboxing…– Si es que así nos luce el pelo.
S. Rada Susarte.





